LA
PLAZA MAYOR.
Como
ciudad amurallada, la circunda una ronda completa a la que vienen a parar todos
los accesos a la misma. Entrando, pues, por cualquiera de sus ocho puertas, llegaremos
sin dificultad a la Plaza Mayor, que es el centro de la vida ciudadana de
Plasencia.
Comercios,
bares, terrazas. Lugar de citas y encuentros, de paseo, de tertulias, de
cartelera y escaparates. Desde hace nueve siglos se celebra en ella los martes,
el principal mercado de la provincia, siendo testigo de innumerables
intercambios y negocios entre los agricultores, ganaderos y demás traficantes
de la región. La preside el bello Palacio Municipal con sus arcadas
renacentista, la campana y la figura del Mayorga que en grandes acontecimientos
y conmemoraciones convoca a los ciudadanos y rige diariamente sus labores y
destinos.
Ayuntamiento
Fue Luis de
Toro, el medico placentino que el su plano del siglo XVI nos dibuja el
ayuntamiento con su torre a la izquierda, y un edificio de dos plantas con
arcadas en ambas.
La primera referencia que existe del Concejo
Placentino es del 8 de marzo de 1189, día en el que el rey Alfonso VIII otorgó
términos a Plasencia a costa del territorio de Ávila.
En su carta poblacional junto con el fuero regulan las
actividades del concejo incluyendo la repoblación de su amplio territorio. Se
desconoce el lugar concreto de reunión del Concejo, aunque el fuero determina
que para celebrar los pleitos los Alcaldes se reunían los viernes en el Corral
de los Alcaldes junto a la iglesia de San Esteban. El Concejo inicialmente constaba
de dos Alcaldes (el de hueste y el de los judíos), un Juez, 2 Mayordomos,2
escribanos, 1 Pregón o Sayón y otros oficios menores.[i]
En realidad existió un edificio que en el siglo XV se denominaba «Casa de
las Gradas» para la administración concejil, la cual alcanzaba aspectos de
policía, administración, justicia, economía, etc. Consta que era de escasas
dimensiones, pues en 1494 ya se inician gestiones para su ampliación ante los
Reyes Católicos: «Sepades me fue hecha relación que la casa de concejo es muy
pequeña, no tiene aposentamiento para la justicia, ni cárcel y la ciudad ha
acordado ensancharla...». Respondían estas inquietudes a las disposiciones
de los monarcas en el sentido de dotar a las ciudades de un edificio importante
para sede del Concejo, como se llevará a cabo en gran parte de España y se
refleja en otras poblaciones de la zona, como Cáceres, Trujillo o Béjar. El
edificio de Plasencia se realizó entre los años 1517 y -1523, y consta que en
él intervino Francisco González según proyecto de Juan de Álava, concibiendo un
modelo que se repite en varios edificios castellanos, desde tierras burgalesas
a las trujillanas y aún más meridionales, con fachada de dos cuerpos de
arquerías determinando soportales en la planta baja y corredor en la alta
".
Las referencias citadas aluden también a la existencia en el edificio del
Ayuntamiento de un reloj, como señala Toro: «Est etiam im Praetorio
indicandis horis potentissimum et affabre concinnatum horologium» ".
Se ignora de cuándo procede, aunque parece que coincide con los sistemas
mecánicos que se introducen en España a fines del siglo XV y durante el XVI.(2)
Actualmente
la portada principal se abre sobre un arco de medio punto, en su parte central
el escudo del Emperador Carlos V. El conjunto de la fachada se remata con una
crestería gótica, de granito y dos pináculos sobre las columnas del centro, y
dos torres una con su reloj del abuelo Mayorga y la de la izquierda terminada
en pináculo, con una doble arcada renacentista con el escudo de Carlos V. La actual la llevó a cabo el
arquitecto José Manuel González Valcárcel de estilo renacentista similar a la
que proyectara Junan de Álava.

Ha sufrido esta fachada diferentes modificaciones a través del tiempo, el
historiador Barrios Rufo, nos dice que aprovechando los arcos de la planta
alta, se tapó la silueta del tejado con un falso frontis, sobre el que se adosa
un reloj y el escudo de la ciudad, debajo de él, empotrada la piedra de la
libertad, tanto el escudo como la piedra procedían de la puerta Talavera. La
torre de la izquierda con la campana y la escultura policromada del Mayorga
permanece sin cambios y el contrafuerte de la derecha, de estilo gótico. Con
ventanas que se abren en la parte de arriba.
Hubo otra reforma, que era la que se ofrecía
hasta el año 1972, las tres ventanas del piso alto se cambian por cinco arcos de medio punto,
corriendo a lo largo de ello una barra de hierro a modo de balcón.
LAS GÁRGOLAS DE LA FACHADA DEL AYUNTAMIENTO.
El Hombre Salvaje:
Actualmente en paradero desconocido, se encontraba en la fachada del ayuntamiento en su parte superior derecha. Pieza de Granito de 54 cm. de altura.
Era frecuente la utilización de la figura salvaje “hombre peludo” a lo largo del siglo XV. Se le solía colocar como genio protector en las fachadas de las iglesias, de los colegios o en las Casas Consistoriales, y palacios Nobiliarios. La que nos atañe es una figura pétrea para algunos gárgola correspondiente a las Casas del Concejo del siglo XV conocida en los escritos como “Casa de las Gradas” hoy Ayuntamiento, que está agarrando entre sus manos una flauta. Semejante iconografía, aparece en otras casas de la ciudad. Hoy conservamos la foto extraída del libro Plasencia, patrimonio documental y artístico.
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Hombre salvaje |
En la cornisa de la balaustrada superior de la fachada del Ayuntamiento, tenemos cuatro gárgolas, situadas, dos en línea con los dos pináculos y otras dos en la cornisa de ambas torres. Tras un breve estudio, le hemos querido dar un significado a estas figuras, pues la denominación de gárgolas, creo que no es muy adecuada al no tener este uso las de aquí estudiadas.
Estudiadas con esmero, la hemos definido por lo que creemos que representan.
El Borracho:
Presenta a un hombre cuyos rasgos muestran la embriaguez, parece que está cantando mientras apoya su cabeza en una bota u odre de vino, que lleva entre sus manos.
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El borracho |
El Prestidigitador:
Representa a un hombre con la cara deformada, grandes orejas separadas, ojos hundidos y enorme papada. Muestra entre su mano izquierda vuelta hacia arriba una bola. Su mano derecha destruida, se dirige hacia el vientre, quizás hacia un vaso que estaba entre sus piernas. Podría tratarse de un prestidigitador, intentando engañar a la concurrencia con sus juegos de mano.
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El prestidigitador |
Hombre o Mono:
Parece rascarse el pecho con los brazos, muestra sus órganos sexuales. Se le conoce como el hombre “itifálico”, símbolo de la lujuria. |
El hombre mono |
León y la Calavera:
Representa a un león que parece abrir sus fauces, tiene entre sus piernas una calavera símbolo de la muerte.
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León y calavera. |
Parece ser, que pudiera interpretarse como un aviso dado por el Ayuntamiento, contra las malas costumbres sociales, como las relacionadas con la bebida, el juego o el sexo, cuyo fatal desenlace, sería la muerte, representada por un león y la calavera.
La Fuente
El 15 de mayo de 1878 se derribó la monumental fuente que había en unos de sus centros Pascual Mandoz llegó a conocerla y a describirla.
Tenía seis caños, capaces de lanzar agua a grandes distancias, reservada esta posibilidad a los días grandes como la fiesta del Corpus. Existía también la costumbre de adornarlas con guirnaldas y ramos de flores.
Fue construida en 1494, don Vicente Paredes nos describe como fue destruida,” Cortaron por el medio entre el pezón y la corona, una granada y la misma forma que observaron en el corte, le dieron al pilón o recipiente, que era circular, simbolizando con ellos a la ciudad de este nombre conquistada por los reyes y ultimo baluarte tomado a los moros, en su centro elevaron una columna estriada con granadas intercaladas sustentando el peso de la taza, con cuta pose figuraban domada o aplastada la columna en forma salomónica, retorciéndose las estrías, que representaban el poder agareno, bajo la pesadumbre de una semiesfera que afectaba a la taza, en la que estaban alternadas las armas de Plasencia con las cifras y armas de los reyes; simbolizando el medio mundo hasta entonces conocido, a España y Plasencia, vencedoras de la morisca gente de Granada. Del centro de la semiesfera, o sea, España, se eleva una esfera completa de dorado bronce, representando la redondez del mundo descubierto por Colón, del cual surgía el caudal de agua por seis caños, cayendo sobre la España, representada en la taza y de esta a los cantaros de las placentinas y al pilón que figuraba a Granada”.
Benavides Checa en 1907, escribía:” Es un verdadera obra de arte que el pueblo placentino dedicó a su cariñosa Soberana Dª Isabel I de Castilla, decima nieta de aquel insigne guerrero y distinguido Caballero, Diego González de Carvajal, fundador del convento de San Marcos, de monjas cistercienses, el primero que de esta noble familia se estableció en Plasencia. Esta fuente fue mandada destruir por D. Felipe Diaz de la Cruz, siendo alcalde de Plasencia, el día 2 de mayo de 1878.
Al lado contrario de la fuente, estuvo durante algún tiempo, el Rollo constitucional, similar a los que encontramos en determinadas villas de la comarca, unas cuantas gradas de cantería, dejan elevar en medio una gruesa columna que remata en cuatros canes sobresalientes y dirigidos a los cuatro puntos cardinales de la ciudad, simbolizando y ejerciendo el derecho y la justicia.
LA CASA DE LA
CARNICERÍA.
La Plaza Mayor, ha sido siempre y sigue siendo el corazón de la Ciudad, existen
varias descripciones de ella en diversas épocas que sería curioso transcribir.
Escenarios de actos públicos, proclamaciones de Reyes, esponsales reales,
mercados, representaciones teatrales, festejos taurinos, ejecuciones, festejos
populares, casetas de ferias, cucañas, algaradas, etc., en ellas destacaban
tres monumentos principales, el Ayuntamiento, muchas restaurado muchas veces y
que el solo necesita un extenso trabajo del que hablaremos en otra ocasión.
La desaparecida monumental fuente y la Casa de la Carnicería, de estos
dos vamos a dedicarnos hoy.
La Casa de la Plaza de España, donde hace años se ubicaba el Banco
Hispano Americano, fue la antigua casa de la Carnicería. Todas la ciudades de
importancia, incluso Madrid, tenían en tiempos pasados una casa de la
carnicería, donde se concentraban los puestos de esta clase de abastecimientos.
Había instalaciones para otras clases de abastecimientos, como aquí en Plasencia
existía la casa del peso de la harina en la calle Trujillo, antigua vivienda de
la viuda de Modesto Durán, es la casa que esta frente a la antigua
posada, hoy entrada a al complejo Cultural las Claras y el arca del pescado en
el Barrio de San Juan, que fue propiedad municipal, hasta que se vendieron
sus terrenos, para la construcciones de viviendas, estaba situada muy cerca de
los hornos de alfarerías, que se encontraban en este barrio, enfrente del
hogar del pensionista de este barrio. En Madrid también existía la casa
de la panadería, en Baeza el monumental edificio de la carnicería, etc.

La
Casa de la Carnicería de Plasencia, funcionó hasta que a finales del siglo XIX,
y se construyó la primera Plaza de Abasto en parte del solar que ocupa la actual,
construida en 1933. La carnicería siguió siendo propiedad del Excmo.
Ayuntamiento, hasta que hará poco más de sesenta años, por permuta, paso a ser
propiedad de Don Jesús Roco Jarones.
Este
edificio se debió construir a finales del siglo XV ó principios del siglo XVI,
porque en 1523 en unas de las sesiones celebradas por el Excmo. Ayuntamiento en
la Parroquia de San Miguel, extramuros, para determinar cómo iba a ser
construida la nueva casa consistorial, cuyas obras comenzaron entonces, se
habla de la Casa Carnicería , como ya edificada en la Plaza, citándola como
ejemplo de construcción del Ayuntamiento y acuerda que se levante sobre unas
casas de la calle del Rey y en parte de los corrales de la casa del
Ayuntamiento que daban a la calle de los Toros; hay varios vecinos
que se opone a ello diciendo que se debe construir en sitio más apartado, en la
parte baja de la Ciudad, porque en el centro estaban dos edificios tan
importante como el Ayuntamiento y la Carnicería y que no parecía adecuado que
la cárcel estuviera cerca de ellos.
El
edificio viejo de la Carnicería consta de planta baja, con dos arcos en medio
punto, con complicadas molduras y, entre ellos un bello escudo de la Ciudad, de
un entresuelo también de cantería con dos ventanas a dinteladas y de una planta
noble en la que únicamente son de cantería dos hermosos y clásicos balcones,
estando el resto de la fachada enjalbegada. Creemos es
fundamentalísimo que en cualquier reforma se conserve íntegros estos elementos arquitectónicos
por ser monumentales, típicos, dentro del carácter de la ciudad y ser el único
edificio notable, a parte del Ayuntamiento, que posee nuestra anodina Plaza
Mayor.
Sobre el 1934 se le añadió una nueva planta y se imitó con cemento la
sillería de las plantas antiguas, así mismo se le añadió una casa colindante
que había sido del ebanista Núñez y entonces el arco de los soportales de esta
pequeña casa, que era de medio punto, pasó a ser cuadrado y se le hicieron unos
antiestéticos y desproporcionados balcones desde la fachada de esta pequeña
casa a la lateral de la carnicería. Posteriormente los dueños de las casas
adquirieron la contigua de la familia Codón, residentes en Madrid y se unió a
las anteriores, si bien al exterior no se hizo ninguna modificación, ni se
apreció en absoluto esta unión. La Carnicería dio nombre algún tiempo a las
calle de las Vinagras a donde dan sus traseras.
LA CASA DE LA HARINA.
Según
Gloria Lora, se establecieron las ordenanzas de la ciudad en cuanto al despacho
de pan, éste tenía que realizarse en la plaza, donde las panaderas debían
llevarlo o, en todo caso, en los sitios que el concejo decidiera. Tengo algunos
ejemplos sobre el tipo de local donde se realizaban las ventas del pan: en 1430
un judío llamado Abrahen Chicala, de oficio carpintero, vivía en unas casas
arrendadas al cabildo catedralicio situadas en la plaza, en el sitio llamado la
panadería, que no puede determinar con seguridad si era la misma panadería de
la esquina de la entrada de la calle Talavera, citada en un documento de 1486.
Probablemente
sobre este solar de la plaza, unos años más tarde, se empezó a construir por
orden de los Reyes Católicos, un edificio para albergar un peso donde se pesara
el trigo y la harina con el fin de evitar los fraudes y engaños que se
producían.
Dos
son las razones le hacen pensar que se trata del mismo solar: en primer lugar
porque el edificio mandado hacer por los monarcas se encontraba en la plaza
pública de esta dicha ciudad, en las casas que la dicha ciudad tiene en ella,
que son juntas con la torre de la
iglesia de San Esteban y, en segundo término, porque en el entorno de la
iglesia mencionada existía un mercado de granos, De esta forma la construcción
de lo que sería conocida más tarde como la Casa del Peso de la Harina se
situaba en un lugar muy conveniente. El mandato real acerca de la construcción
de estas casas en 1496 estaba sin cumplirse de modo que en esa fecha los
monarcas insistieron ante el corregidor de Plasencia sobre la necesidad de la
edificación.
José
Antonio Pajuelo Jiménez.
www.lavozdemayorga.blogspot.com www.lavozdeplasencia.blogspot.com
1 Gloria Lora
Serrano. Feria y Mercado de Plasencia. Universidad de Sevilla.
2.José Sendin Blázquez. Plasencia. Historia. Guía
Leyenda.
3.- ARTE Y URBANISMO DE PLASENCIA EN LA EDAD MEDIA .Salvador Andrés Ordax
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