sábado, 22 de septiembre de 2018

INSCRIPCIONES ROMANAS EN LA CATEDRAL


Cuantas veces hemos paseado por el claustro de nuestra hermosa Catedral, pocas veces observamos a nuestro alrededor. Hoy detallamos dos inscripciones romanas, que desde años se encuentran allí. Una conocemos su procedencia, la otra la desconocemos, se trata de un ciudadano procedente de Clunia, que falleció a la edad de 36 años; llamado Aemelius.


Inscripción sobre granito:

L(ucius). AEMELI/ US. CARIO/CLUNIE/ NSIS. AN(norum)/ XXXVI/.H(hic).S(itus).E(si)./ (s)IT TIBI/ (ter)RA.LEVIS.




Dimensiones: 1,20 de altura; 0.31 de ancho;0,86 m de campo epígráfico; 0,25 m de grosor. Longitud de las líneas: 0,42 m :0,46 m : 0,38 m.; 0,39 m; 0,39 m ; 0,33 m ; 0,37 m ; 0,33 m.
Inter punciones circulares; una en la primera línea, segunda cuarta y octava; tres en la secta,
Abreviaturas: AN (forum) en la cuarta línea; en la sexta la frase H(ic) S(itus).E(st),
Letras de la primera mitad del siglo segundo.



Este miliario, se hallo en 1980, en una charca ubicada en la zona ubicada en las "zahurdas", en la dehesa boyal a poco más de un kilómetro de la localidad de Grimaldo. Propiedad de Alejandro Cascón, que lo cedió al museo de la Catedral.La transcripción que se hizo entonces, fue bastante errónea, siendo hoy muy difícil de dar la correcta, por el deterioro de las letras.
Después de varias visitas y múltiples fotografías, realizadas con luz indirecta y filtro  de programas de fotos, podemos decir al menos de momento que se hizo en la época de "Flavio Lucio Constantino". Aunque la transcripción esta terminada, no la transcribimos hasta su publicación en el Fichero Epigrafico,, por el profesor Julio Esteban Esteban.

José Antonio Pajuelo Jimenez.

viernes, 31 de agosto de 2018

MILIARIO DE TRAJANO

Piezas arqueológicas romanas conservadas en nuestra ciudad.



Son muchos los restos romanos conservados en nuestra ciudad, ni que decir tiene que su procedencia podria ser de Funtesdueñas, del mismo lugar donde se encuentran o de Caparra, la ciudad que en otro articulo dedicaremos a su historia y a su arco cuadrifonte. En este artículo nos dedicaremos a los conservados en antiguo Seminario Menor, hoy día Casa Sacerdotal Diocesana.
En el patio interior podemos observar varias piedras correspondientes a los siglos I y II, por el tipo de inscripción que en ellas se realizaron, así como restos de un miliario partido, que se encontraba en su tiempo empotrado en la pared de dicha casa que da a las calles la Peñas.
Las fotografías fueron realizadas por el autor del articulo así como la descripción de las misma, recogida del libro de José Maria Blázquez y más recientemente por el profesor Julio Esteban Ortega del departamento de Historia Antigua de la Universidad e Extremadura-



Inscripción sobre granito:

C(aius).MARCI/ US. CLARUS/ HISPALENSIS/ AN(forum). L, H(ic). S(itus). E(st).S(it). T(ibi).T(terra).L(euis)/ NARCIA/ PROCULA/
PATRI.D(e).S(uo).F(aciendum).C(urauit).


Dimensiones: 1,20 m de altura; 0,40 m, de ancho: 0,37 m de campo epigráfico. Longitud de La línea, 0,40, m.
Inter punciones circulares; una en la línea primera, segunda y quinta; ocho en la cuarta; y cuatro en la última.
No hay nexos.
Abreviaturas de las líneas: primera, C(arius); AN(norum)-H(ic).S(itus) (st).S(it). T(ibi).T(terra).L(euis)/ NARCIA/ PROCULA PATRI.D(e).S(uo).F(aciendum).C(urauit), en la ultima. Letras de finales del siglo II o principio del siguiente.

Inscripción sobre granito:

CAELIA. AUNIA/ IVLI. FUSTI/ TUBERIANI/ UXOR. AN(norum). L/ CLUN(iensis).
H(ic).S(ita).E(st)// IVLIVS. AVITUS/ PRIVIGNUS/ D(e).S(uo).F(aciendum).C(urauit
).



Dimnesiones; 1 m.de longitud; 0,49 de ancho; 0,85 de campo epigráfico. Longitud de las lineas: 0,41 m; 0,38 m.; 0,38 m.; 0,37 m.; 0,40 m.; 0,38 m.; 0,37m.
Inter punciones circulares; una en la línea primera, segunda y sexta; tres en la cuarta y quinta, cuatro en la última.
No hay nexos.
Abeviaturas en la cuarta linea , AN(norum); en la quinta, H(ic).S(ita).E(st); en la última, D(e)- S(uo).F(aciendum).C(urauit). El nombre Aunia es frecuente en Hispania. Letras del siglo II.

El MILIARIO: se encuentra partido, en dos piezas, y ubicadas en distintos lugares, a la vez seccionado en su parte media, y posterior, perteneciente a la milla CXI de la época de Trajano,
La pieza mayor mide 102 cm. de alto, 48 cm ancho, y 34 cm. de grosor, la parte posterior a la epigrafía esta partida, me imagino para facilitar el empotrado en el muro de la casa donde estaba ubicado hace años….. dando a la calle las Peñas.
La parte inferior mide 49 cm. de alto, 47,5 cm de ancho y 32 de grosor, la cara de la parte posterior de la epigrafía esta igual que la anterior.
La epigrafía consta de nueve líneas, no tenemos constancia de haber sido traducido anteriormente, las letras tienen uniformidad en lo alto y en lo ancho y él podemos leer:

P/ C
UI/TRAIAN…
THICI.F.DIVI NER…E .....O…
SHADRIANVS…
C_ONIF.M….
POTVCO…..
RESTITVIT
CXI imperator cesar/ divi traiani…./.thici-filius-divi/neruae
nepos/hadrianus/pontificex maximus/postestate v cônsul/restituit/CXI.




Todo el cuerpo de escritura es sumamente regular,con letras muy simples y claras,presenta un testo sin esquema con respecto a otros miliarios de Trajano,como si se hubiese grabado sin copia del texto inicial del mismo.
Los miliarios trajaneos algunos expresan la filiacion “diui Neruae filius” y comienzan con la abvocación “Imperator Cesar” a los que sigue el normbre del emperador “Nerua”. La titulación presenta "pontificex maximus",la mención del consulado y la terminacion "restituit" precediendo al numeral de la milla, "CXI"

José Antonio Pajuelo Jiménez

martes, 14 de agosto de 2018

ENIGMAS ARQUEOLÓGICOS EN EXTREMADURA.

No podía faltar en este bloc, un artículo de mi buen amigo Gregorio Gallego Cepeda, que despertó en mi la curiosidad  de la arqueología. Siempre estará en mi memoria. 


Las sepulturas de tipo antropomorfo excavadas en roca.

Ordenar lo más sistemáticamente posible la serie de problemas que plantea la arqueología, es ir sin temor a dudas a enfrentarse con el enigma de las sepulturas de tipo antropomorfo excavadas en roca.
 El silencio más absoluto de las fuentes históricas nos suma en la perplejidad de desconcertar las deducciones logísticas. La absoluta falta de documentación epigráfica nos cierra toda pista para poder concretar cronológicamente cuando y quienes utilizaron estas sepulturas, ni a qué clase de gente o pueblo pertenecieron.
La falta de ajuares, ya que todas, absolutamente todas las sepulturas estudiadas por nosotros, han sido violadas, no encontrándose en ellas ni las tapaderas, por lo que no nos dan ninguna luz que pueda esclarecer este misterio. Y así es que encontrando más que incógnitas, no podemos resolver la ecuación.

Pero lo  que sí es cierto y no admite ninguna duda, es que las sepulturas existen, y que estas sepulturas, ciertamente, han sido utilizadas.

En relación con la ubicación según García Bellido, (sesión de trabajo del IV Congreso de Estudios Extremeños celebrado en Mérida) se hallan en varias regiones españolas, pero en ninguna parte hay tantas como en Extremadura, aunque podemos encontrarlas en todo el oeste de España. Personalmente llevo estudiadas un centenar de ellas, pero seguro que pueden triplicarse en la provincia de Cáceres.

Y ahora formalicemos el primer interrogante: ¿Que cronologación podemos asignarlas?. Aquí hallamos la primera dificultad. Arqueólogos e historiadores que han tratado sobre el asunto,( desde luego muy pocos), varían en su apreciación  sobre la época de estos enterramientos fueron efectuados, construidos y utilizados.

Maluquer en su “Carta Arqueológica” las cataloga como tardo-romanas o visigodas, o mejor dicho hispano-visigodas. Rebate de una forma casi categórica el Dr. Sayans esta apreciación, cito literalmente:” Es significativo el hecho de no haber encontrado sobre las paredes rocosas de estos enterramientos ni una sola muestra del “complejo” grabador que arrastró el pueblo romano y, necesariamente sus continuadores”, “Artes y Pueblos primitivos de la Alta Extremadura”.

Por otra parte, y esto  pondría fundamento quizá la apreciación de Maluquer, el hecho de que precisamente aparezcan en alrededores de las ermitas muy antiguas de los pueblos extremeños, pudiera inducir a considerarlas como enterramientos paleo-cristianos. Pero el hecho de que existen alejadas de estos pequeños santuarios, nos autorizan a poner en duda dicha apreciación del Profesor.


Como hipótesis de trabajo, el Dr. Sayans Castaño, del que cito literalmente: “es que estas tumbas surgidas en la mezcla  de concepciones antiguas egipcias y etruscas, fueron traídas a nuestra tierras por gente de Cartago, gentes influenciadas en creencias y en prácticas por el pueblo del Nilo a través de Palestina y del etrusco durante sus comuniones en las luchas contra Italia.

Por mi parte creo que si el pueblo cartaginés pudiera ser el autor de esta clase de tumbas, no se compagina con el poco tiempo que estuvo en esta zona, dejara tanto rastro de su presencia y no lo hiciera en zona del Levante español donde estuvo mucho más tiempo y no dejo señal de esta clase de enterramientos.

Un hecho demostrado históricamente de que algunos clanes celtibéricos practicasen los sacrificios humanos, sobre todo con los prisioneros de guerra sirvieron para justificar agresiones y represalias de los generales romanos. Pues bien si  los celtíberos practicaron esta salvaje costumbre y al mismo tiempo exponían los cadáveres a la voracidad de las aves en expositorios campesinos, ¿no podrían servir estas tumbas? “aventuro hipótesis” lo mismo que en otros países como la India, se exponen los cadáveres?, en la región de Bombay, en  las Torres del Silencio para que las aves los devoren.


¿Qué finalidad tendrían dejar los cadáveres al descubierto?, en más de un centenar estudiadas, no encontramos la tapadera, que sería monolítica de encontrase, ni restos de cerámica, tégulas o escorias de hierro, nada de nada. ¿Sería un lugar para el secado de los cadáveres?, "momificación", y posteriormente serían enterrados en otro lugar. Pero tampoco se han encontrado restos de momias en la zona. Por otro lado tampoco hay demasiadas tumbas infantiles, dado el índice de mortalidad  infantil que debería existir.

 Y para terminar diremos lo que al principio estamos ante una ecuación que no sabemos más que el resultado. Los datos no son más que incógnitas. He aquí, por lo menos para mí, un inquietante y seductor problema.

Jose Antonio Pajuelo Jimenez. 

                                 
                                  

miércoles, 1 de agosto de 2018

Nuevas aportaciones epigráficas del Norte de Extremadura.

Nuevas aportaciones epigráficas del Norte de Extremadura.


Todas las personas que visitan Caparra, unos de los principales focos de romanización de la parte de Lusitania; todos admiran su arquitectura y pocos se paran en ver la inscripción casi borrada que aún se conserva en el pilar derecho del arco, según entramos procedente de Ventaquemada por la vía de la plata. Pocos saben que la inscripción y el propio monumento, es un homenaje  a la memoria de los progenitores de un ciudadano caperense  que mando construir el arco: “Marcus Fidius Macer”.

También los cuatro pilares estaban ornados con las estatuas de otros miembros  de la familia de nuestro personaje. Con el tiempo las inscripciones que se encontraban en el arco, fueron movidas, y solo se conserva la que mencionamos.
                                          
                                          BOLOSEA             FID(IO)
                                          PELLI.  F(ILIAE)   MA(CRI F)
                                          M( ARCUS).FIDIVS MACE(R)
                                          TESTAMENTO F (aciendum) C(uravit)



“A Bolosea hija de Pello y a Fidio, hijo de Macro, Marcus Fidio Macer, procuró hacerlo por testamento.”

Marcus Fidius Macer”., perteneció a unas de las familias más ilustre de la sociedad local, había contribuido a la consolidación urbana de Caparra. Y por otra inscripción procedente del foro, sabemos que fue elegido magistrado cuando el núcleo urbano no era, más que un asentamiento indígena. Era hijo de Fidio y Bolosea. El texto es muy singular, las dos primeras líneas se leen en vertical, de tal manera que los nombres de los abuelos, van debajo de los nombres de los padres.


Había otra inscripción en el pedestal derecho, sabemos que había contraído matrimonio con Julia Luperca; los matrimonios entre los integrantes de las mejores familia era la mejor manera de preservar los privilegios de ese grupo selecto que aspiraba a integrar los cuadros dirigentes  de la ciudad e impedían el acceso de quién viniendo de estratos inferiores, pretendían promocionar socialmente.
Esta inscripción decía:
I                                                  
                                          Juliae Luperci f(iliae)
                          Lupercae M(arcus) Fidius
                            Macer uxori p(oni) i(ussit)

        Marco Fidio Macer mando poner (el monumento) a su esposa Julia Luperca, hija de Luperco,”-

Esta inscripción ha estado desaparecida desde el año 1743.- Ambrosio de Morales y Tercero, es el único autor que da detalles de su forma y su ubicación en la casa de D. Antonio de Vargas. En su manuscrito dibuja un bloque rectangular y dice.” Piedras de grano de la misma figura que aquí tienen: y están con las tres siguientes en la esquina de atrás casas de Don Antonio de Vargas, que mira al poniente y Medio Día.”.La casa de don Antonio de Vargas, es el antiguo seminario menor, hoy residencia sacerdotal, y allí casi trescientos años después el profesor Julio Esteban Ortega, acompañado por el autor de este articulo, la encontraron  arrinconada detrás de un banco, y que servía para colocar macetas, adornando el vestíbulo de la entrada a dicha residencia sacerdotal.



 La inscripción se encuentra muy deteriorada, y su transcripción no ha sido fácil, está elaborada sobre un bloque rectangular de granito anaranjado del lugar de 43 x 131 x 33 cm. Está muy deteriorada al haberse desprendido la mayor parte de la capa exterior que contenía el texto. En la parte superior se aprecia restos de una capa de cemento que recorre longitudinalmente el bloque. Solo se conservan algunas letras completas y trazos de otras, aunque en determinados lugares se observan las marcas, en forma de manchas con tonalidades más oscuras, dejadas por las filtraciones de humedad donde una vez estuvieron las desaparecidas letras. Este deterioro del granito puede verse perfectamente en muchos bloques del arco de los que se ha desprendido la fina capa del revestimiento superficial. 

Jose Antonio Pajuelo Jiménez.



miércoles, 25 de julio de 2018

AEDÍCULA CON RETRATO DE DIFUNTO.

Aedícula con retrato de difunto.

Tipo de soporte: Mármol.
Localización: Pensil Palacio Marqués de Mirabel. Plasencia
Podemos empezar por la descripción que Asencio de Morales, en 1743, ya la ubica en el Palacio del Marqués de Mirabel., y en su manuscrito la dibuja y hace referencia a la inscripción del monumento sepulcral.

Se trata de un monumento sepulcral de mármol, que en su frente esta labrada una hornacina, con una figura femenina, sentada y de frente, que tiene un cestillo de frutos y al lado un perro. En su parte alta y enjutas de la hornacina, está grabada una inscripción.


 Epitafio de Romana, epitafio sepulcral.
Texto: Dis // Manib (us) // Romanae // Tauri Flavi / uxori // optim (ae)
Transcripción:
A los dioses Manibus: Romana, hija de Tauro, mujer optima.


Esta aedícula está sobre un soporte de granito consistente en una columna con una especie de ménsula por capitel y sobre ella se lee esta inscripción grabada, en letras capitales, que da cuenta de la historia del monumento  sepulcral:


ROMANA SOY, QUE SIENDO ITALIANA VI/NE A MORIR EN LORENA I PASADOS / MUCHOS AÑOS / FUI TRAÍDA A PLAZ ( ENCI ) A POR / QUE MIS / HADOS NO / PERMITEN NI / AUN SI /ENDO DE PIEDR ME DEJ / EN REPO / SAR.

Biografía Consultada:
Hispania Epigrafica, nº 20653. Jose Vidal Madruga.

José Antonio Pajuelo Jimenez.

domingo, 15 de julio de 2018

EL ÍDOLO DE EXTREMADURA.





De forma cilíndrica, y realizado en alabastro, pertenece al periodo calcolitico.
Altura 12,75 cm., diámetro máximo: 6,10 cm. Peso 912 gramos.

En el ídolo están representados, dos grandes ojos de forma circular, sobre ellos unas cejas marcadas con trazos curbos, tres pares de lineas curvas que podrían pertenecer a un tatuaje facial, y en la parte superior y posterior, se encuentran una serie de lineas paralelas haciendo zigzag que reproducen el cabello, siendo este ídolo de similares características a los hallados en la zona de Guadalquivir y baja Andalucía , como exponente del calcolitico local y que están catalogados como objetos de culto. La importancia otorgada a esta iconografía se refleja en su repetición en otros elementos de la cultura material, como son las cerámicas simbólicas.
las variantes observadas en estos ídolos pueden responder a factores territoriales y pese a tratarse de representaciones asexuadas, se han relacionados con divinidades femeninas o personificaciones de la muerte, dentro de creencias centradas en el culto a la fertilidad y vinculadas a sociedades agrarias.Aunque a pesar de su denominación de ídolo de Extremadura su procedencia más probable estaría al sur del valle del Guadalquivir.


Es una pieza de 5000 años de antigüedad, cuyo estado de conservación  es excepcional. Corresponde a la era del Calcolitico o edad del Cobre, y esta datado en el tercer milenio antes de Cristo.
 Este tipo de figuras se asocian a enterramientos colectivos de dolmenes, representa una figura humana, que podría ser una divinidad funeraria o referencia familiar o incluso territorial.
Podrían tratarse de representaciones que unían este mundo con la otra vida, de ahí que tuvieran grandes ojos que todo lo ven, pero carecen de boca, porque los muertos allá donde estén nos ven pero no pueden hablarnos.
Es una escultura que representa muy bien el misterio del alma humana a través de los ojos de las personas, un misterio que parecía interrogar a nuestros antepasados, como si fueran los ojos y el importantisimo sentido de la vista los que conectan nuestra parte mundana con un plano espiritual

El ídolo forma parte de la colección del Museo Arqueológico Nacional de España, correspondiente al numero 20572., perteneciendo a la exposición · Tesoros del Museo Arqueológico Nacional "


Biografia consultada:
Zoilo Andrés. Curiosidades de Historia. Enenro 2017-
Para saber más:
 [http://www.man.es/man/dms/man/estudio/publicaciones/conferencias-congresos/MAN-2009-Ojos-cierran/MAN-Con-2009-Ojos-cierran.pdf].

José Antonio Pajuelo Jimenez


viernes, 6 de julio de 2018

ESTELAS DE TORREJÓN EL RUBIO.




ESTELA DE TORREJÓN EL RUBIO II.

Se encontró en la finca de “El Oreganal”, que está al pie de la finca de las Corchuelas, en Mofragüe.
Altura 91. Ancho 45. Grosor 9.  Materia Prima: pizarra.

Se encuentra rota por los dos lados, y en la zona inferior afectando a los grabados. Presenta una figura humana con brazos y piernas, una mano izquierda con cinco dedos representados por líneas radiales y la mano derecha con uno. El rostro está representado en un círculo, rodeado por una diadema de varios círculos concéntricos y en cuyo interior líneas transversales. También podemos apreciar un cinturón con remaches.
A la derecha de la figura, podemos a preciar una figura que se podría interpretar de formas diferente, como broche, un peine o un instrumento musical, y por encima una fíbula de antena con resorte.

ESTELA DE TORREJÓN EL RUBIO V.

Se encontró en los escombros de una calleja del Corral Concejo de Torrejón el Rubio.
Altura 51. Ancho 37. Grosor 16,5. Materia Prima: Pizarra.


Es un grabado ancho, fragmentado en su parte superior que afecta al grabado. Se representa la cara de forma oval, donde se detallan los ojos y una línea vertical que se interpreta como la nariz. Rodeando la cabeza aparecen unas líneas semicirculares concéntricas atravesadas por otras transversales creando unos espacios rectangulares, formando una especie de diadema. La cabeza está separada por una línea transversal, y bajo esta, tres líneas semicirculares a modo de collares.

ESTELA DE TORREJÓN EL RUBIO I.
Localización: Museo Arqueológico Provincial de Cáceres.
Se encontró en la finca del “Oreganal”, junto a la estela de Torrejón el Rubio II.
Altura 117, Ancho 75. Grosor 16. Materia prima: Pizarra.

Fragmentada en su parte inferior. Presenta en el centro un escudo con dos círculos concéntricos con escotadura en V y abrazadera, así como remaches en cuatro grupo de tres. Sobre él dos elementos (espada de ancha hoja y lanza con punta  de ancha hoja y nervio central) dispuestos de forma horizontal  y un pequeño elemento triangular que se interpreta fíbula acodada con apéndice. A la izquierda del escudo un espejo y un arco con flecha. En la zona inferior, bajo el escudo un carro con dos ruedas. También se puede distinguir el grabado de otro carro, bajo el escudo con dos cuadrúpedos.

ESTELA DE TORREJÓN EL RUBIO III.

Localización actual: Museo Arqueológico Provincial de Cáceres.
Altura 150. Ancho 80. Grosor 13.
Materia Prima: Pizarra.
Se encontró en la finca llamada “Huerto de la Cava” a las afueras del pueblo, formando parte de los cimientos  de una cerca.

En el centro de la estela, alargada, hay una representación antropomorfa que presenta una cabeza con rostro representado, manos y pies, más realistas que cualquier otra estela de guerrero. La estela esta fracturada en su parte superior y laterales, por lo que no sabemos si había otros elementos, como por ejemplo un casco. Almagro señala unas marcas interesantes en las muñecas que podrían interpretarse como brazaletes. A la altura de la cinturón un cinturón. A la derecha del individuo una lanza boca abajo,, en vertical, bajo la cual está una espada de hoja lengua de carpa y empuñadura de apéndices laterales y gavilanes. Finalmente a la izquierda un escudo redondo en cuyo interior hay nueve líneas paralelas horizontales.

ESTELA DE TORREJÓN EL RUBIO IV.

Encontrada a un kilometro del casco urbano, junto a la linde del Cerro Pelao, en el margen izquierdo del arroyo de la Casa.
Localizada en el patio del Ayuntamiento de Torrejón el Rubio.
Altura 80. Ancho 76. Grosor 10.
Materia Prima: Pizarra.
Muy deteriorada y fragmentada en su parte inferior.



El escudo de tres círculos concéntricos con escotadura en V que se sitúa en el centro y una lanza sobre él y bajo él una espada cuya forma original corresponde a una empuñadura con remache.
Se graban a la izquierda del escudo, un antropomorfo (del que se ha perdido la cabeza) con espada al cinto y aprovechando elementos anteriores se graban un espejo (sobre la lanza) y una espada (sobre la antigua espada).

La diferencia cronológica es de más de 1500 años, lo que supone desde el inicio al final del la edad del bronce, para ello precisamos no olvidar la clasificación de las estelas en el capitulo anterior.



Biografía consultada:
Marta Díaz Guadamino-Uribe. Las estelas decoradas en la Prehistoria de la Península Ibérica. 2010.

José Antonio Pajuelo Jimenez.

INSCRIPCIONES ROMANAS EN LA CATEDRAL

Cuantas veces hemos paseado por el claustro de nuestra hermosa Catedral, pocas veces observamos a nuestro alrededor. Hoy detallamos dos in...