miércoles, 28 de enero de 2009

PREMIO DE INVESTIGACION II EDICION

GANADORES DEL II PREMIO DE INVESTIGACIÓN Y DIVULGACIÓN HISTÓRICA "PEDRO DE TREJO"
COMUNICADO
El pasado miércoles 28 de enero de 2009, se hizo la entrega oficial del II Premio de Investigación y Divulgacion Histórica "Pedro de Trejo" en la sede de la Asociación.El ganador fue don Fernando Flores del Manzano, con la obra titulada "La guerrilla patriótica en Plasencia y su Tierra". El cual recibió un talon con el importe de 3.000 € y diploma acreditativo. El premio en metálico está patrocinado por Caja Duero.
Ante la calidad de los trabajos presentados, el jurado decidió conceder dos Menciones de Honor a los trabajos "La ermita de la Bella Flor de Oliva de Plasencia", cuyo autor es nuestro socio don Federico Carrero Plaza, y "Pastoral y anatema en la Plasencia del siglo XIX", obra de don Ángel Prieto Guillén. Estas Menciones de Honor recibieron un diploma acreditativo
En el acto estuvieron presentes la Junta Directiva de la Asociación, representante de Caja Duero, el premiado y los ganadores de la Mención de Honor.
SEMBRANDO INQUIETUDES. A.C.P. "PEDRO DE TREJO"

jueves, 22 de enero de 2009

FUNDACION DEL COLEGIO DE SAN JOSE


Don Antonio María Fernández de Córdoba, Zúñiga, Dávila y Pimentel, Marqués de Mirabel, decide en el año 1.844 fundar un Colegio de Niñas Huérfanas, el cual estará regido por el Obispo, el Alcalde, el Juez de Primera Instancia, y el Procurador Síndico. Haciendo constar en su testamento que” no falten los alimentos ni demás gastos que sean necesarios e vestir y calzar a las niñas, y botica y facultativos y gratificación que ha de darse a las monjas todos los años, que deberá ser de trescientos veinte reales a cada una de ellas”. La edad de admisión de las niñas será entre cinco y ocho años, y “solo podrán estar en el Colegio hasta los veinticinco, si antes no hubieren salido por razón de posesión, matrimonio o estado religioso”
.El marqués no pudo ver realizada su fundación, ya que murió en mayo de 1.845, y fue su sobrino y sucesor don Pedro Fernández de Córdoba el que inauguró el colegio en el año 1.848.
En el año 1.908 el capital de esta fundación era de 419.450 pesetas, y la renta fue 40.940 pesetas.
Cuando el marqués de Mirabel funda el Colegio de San José, en la antigua casa del Coronel Villalba, entrega la dirección del mismo a las religiosas de la Sagrada Familia de Burdeos. Para su dirección vinieron de Madrid en el mes de abril del año 1848 tres religiosas acompañadas de la Madre Bonnat, la cual era preceptora de las infantas.
La pequeña "colonia" se puso en camino en el año 1949, formando parte de los viajeros como capellán el padre Miranda. En aquella época no existían caminos, habiendo de recorrer el itinerario a través de bosques como los tiempos medievales o en carretas, este ultimo el mas adoptado, tardando cinco días en recorrer la distancia entre Madrid y Plasencia, deteniéndose todas las noches en posadas, excepto la ultima que la tuvieron que pasar en medio del bosque.
El mantenimiento de la fundación se hace con las rentas de los bienes que esta posee. Entre estos bienes hay varias fincas, las cuales se arriendan en pública subasta. Concretamente el año 1.960 las fincas que están en el pueblo de Talayuela salieron a subasta en las siguientes cantidades: Finca “Alcornocel”, 85.000 ptas. - Finca “Tórdiga y Peluca”, 285.000 ptas. - Finca “Hitos y Calderuela”, 140.000 ptas. - Finca “Cerroverde Norte”, 175.000 ptas. Finca “Cerroverde Sur”, 125.000 ptas.

Esta congregación fue la fundadora del Hogar de Nazaret en Plasencia, el cual tiene como misión la recogida de personas mayores con pocos o ningún recurso económico. El principio de esta fundación fue en una casa de la calle de Trujillo, propiedad del Obispado, y los recursos económicos fueron muy deficientes. Poco a poco, se solucionaron los problemas, y hoy dispone de un amplio y moderno edificio, en la zona de “La Data”, que en nada recuerda al de la fundación.
Así mismo, estas religiosas han ejercido una labor social y pastoral en varias parroquias de la ciudad, como la del Rosal de Ayala, haciendo el trabajo que luego asumirían las trabajadoras sociales.
Por la fundación de San José han pasado en este siglo y medio de vida miles de chicas huérfanas, las cuales han recibido una educación y una alimentación adecuada, gracias a la cual han tenido un desarrollo normal, dejando atrás el fantasma de las enfermedades y malformaciones debidas a la falta de alimentos básicos por pertenecer, muchas de ellas, a familias con un nivel de vida muy bajo.
Por motivos varios, como son la falta de vocaciones, reestructuración de la orden, etc... la dirección de las religiosas de la Sagrada Familia, decidió que a finales del curso 2006-7, las hermanas abandonaran Plasencia. Desde hacía unos años, el número de religiosas había bajado, llegando a quedar en este último solamente tres hermanas.
En el mes de septiembre de 2007, abandonaron el colegio las últimas monjas, quedando en manos de una cooperativa de profesores, los cuales seguirán, impartiendo la docencia con la misma ideología católica que ha impartido desde su fundación.

Departamento de Documentacion de la A.C.P."PEDRO DE TREJO"

SEMBRANDO INQUIETUDES-

jueves, 15 de enero de 2009

PREGON DE ANTRUEJOS 2009



PREGÓN DE ANTRUEJOS
El día 15 de enero de 2009, se celebró el pregón de los Antruejos, Este año ha sido la pregonera doña Esther Sánchez, encargada del Archivo Municipal de Plasencia, miembro y directiva de la Asociación Cultural Placentina "Pedro de Trejo". El acto de leer el pregón se realizó en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Plasencia, el cual estaba totalmente lleno.
El texto del Pregón fue el siguiente:
Buenas noches amigos y amigas:
Antes que nada quiero agradecer a la Junta Directiva de las Amas de Casa por darme la oportunidad de comentar algo sobre esta noche de antruejos. Noche que fue rescatada por la Asociación Cultural Placentina Pedro de Trejo a principios de los años 80 del siglo pasado, seguido por el Centro de Iniciativas Turísticas, continuándose su conmemoración gracias a la perseverancia y tenacidad de esta Asociación de Amas de Casa placentina.
El significado de antruejo según el diccionario de la Real Academia de la Lengua se refiere a los tres días de carnaval, pero indagando en los diccionarios históricos de la propia Academia se especifica más concretamente. Así en el diccionario de 1726, aparte de denominarlo como los tres días que preceden a la Cuaresma “que comúnmente se llaman de Carnestolendas”, precisa que “es voz baja y vulgar”. Esta última referencia va a ser eliminada a medida que el vocablo sea aceptado a lo largo del siglo XVIII, llegando a admitirse (en 1770) el verbo antruejar como propio de la provincia de Extremadura, recogiendo algún que otro dicho como “sepan gatos que es antruejo”, aludiendo a la abundancia que en carnestolendas suele haber de viandas, y por extensión en otro cualquier día de convite grande.
Dejando a un lado estas disquisiciones, conviene aclarar que estas celebraciones están unidas a los festejos del ciclo de invierno, conmemorándose en algunas poblaciones cacereñas festejos eminentemente carnavaleros ya en el mes de enero (Aceuche, Piornal, Navaconcejo, Malpartida de Cáceres, etc.).
En Plasencia la Noche de Antruejos era el preludio del Carnaval en la que nuestros antepasados, aprovechando la festividad de San Fulgencio, celebraban los primeros bailes de máscaras del año y preparaban los carnavales venideros. Esa noche, ya en época contemporánea, finales del S.XIX y primer tercio del XX, solían reunirse, bien en el teatro Romero (que estaba situado por bajo de la iglesia de San Pedro), en el Sequeira, Alcázar o en otros locales de baile como el Sagrera (que se encontraba al final de la calle Vidrieras, a la derecha), el café Romero (donde está actualmente la tienda de Beneton, aunque se entraba por la calle de Pedro Isidro por estar ubicado en la segunda planta), así como también, para los más pudientes, el casino (que estaba en la plaza Mayor).
Por otro lado la aceptación de estas fiestas por parte de los poderes constituidos va a conllevar su intento de reglamentación. Si vimos antes que el término antruejo era considerado vulgar a principios del S.XVIII, este calificativo desaparece del diccionario por la fuerza de su uso. Esta misma “normalización” se patentiza en las ordenanzas placentinas del seS. XIX, pues hasta esta centuria no están reguladas estas celebraciones en su articulado. Así, tanto en las de 1849 como en las de 1880, se intenta reglamentar su carácter transgresor impidiendo cualquier tipo de disfraz relativo a la religión, la milicia o los funcionarios públicos, imponiéndose multas a los contraventores de 5 a 15 pesetas en las ordenanzas de 1880, llegándose a ordenar que “para la conservación del orden en los tres días de Carnaval, el Alcalde dictará y fijará un bando con las prevenciones que estime oportunas” (artículo 18 de las citadas ordenanzas de1880).
Y para terminar, rememorando el refrán citado anteriormente “sepan gatos que es antruejo”, celebremos esta noche de antruejos.
Buenas noches y muchas gracias.
Departamento de Invstigacion y Documentacion de la A.C.P. "PEDRO DE TREJO".
SEMBRANDO INQUIETUDES.








miércoles, 7 de enero de 2009

PATRONOS DE LA DIOCESIS DE PLASENCIA


Cuenta la tradición que en la invasión árabe los clérigos de Sevilla, huyendo hacia el norte, transportaban las reliquias de los Santos Fulgencio y Florentina y la imagen de la Virgen que el Papa San Gregorio regaló a San Leandro y que estaban en el panteón familiar en la iglesia de San Juan Bautista de la Palma.
Al pasar por Berzocana y en la fragosidad de esta tierra, dejaron enterrada el arca de alabastro en que estaban las reliquias de los Santos. Siendo tradición que fueron depositadas detrás de un "brezo cano". Por otro lado, en Guadalupe se depositó la imagen de Santa María.
Transcurrido el tiempo, aparecieron del siguiente modo: en el año 1223, se encontraba arando su finca en las inmediaciones del pueblo un labrador, al pasar el arado por un sitio, se arrodillaron los bueyes que llevaba, porque la reja enganchó con algo que les impidió seguir; tuvo entonces que descubrir el motivo, viendo que se había introducido en una argolla de hierro que estaba sujeta al arcón de piedra.
Dio cuenta a las autoridades y éstas descubrieron las referidas reliquias, que con toda solemnidad, fueron trasladadas a la iglesia y colocadas tras una verja de hierro en presbiterio, al lado del Evangelio.
En el interior del arca se encontraron las dos calaveras y bastantes huesos grandes, un velo y un peine de Santa Florentina, tierra y granos de trigo; también se cree que había papeles escritos, pero no se conservan en la actualidad. No se sabe con certeza el año que tuvo lugar, pero se cree fue:, en el siglo XIII.



En la Iglesia de San Juan Bautista, depositaria de los restos de los santos, en el frontal de la nave izquierda, hay un doble altar baldaquinado. En el superior de hermosas columnas estriadas, esta las urnas con los cuerpos de los mencionados, traídos a las tierras la Berzocana desde Sevilla en el siglo VIII, para salvaguardarlos de la invasión árabe.

A ambos lado del pétreo ataúd, que guarda el arca de plata regalo de Felipe II, en el que están depositados los restos sagrados.

SAN FULGENCIO. Del latín fulgentem, significa "resplandeciente” Hermano de los santos Leandro, Isidoro y Florentina, fue obispo teólogo de gran elocuencia-Sabia hablar griego, hebreo, siriaco, itálico, gótico y latín. Nació en Cartagena en el año 564, de su educación de encargo su hermano Leandro, Arzobispo de Sevilla. Después de prestar su servicio de obispo de Cartagena, paso a Ecija (Sevilla), como obispo de esa grey no escamotea en sacrificios y penitencias que le llevan a las puertas de la muerte. Para reponerse retorna a Cartagena, durante seis años que pastorea aquella diócesis, de las que es patrono, escribirá sus Comentarios de los Libros Sagrados. San Fulgencio había vivido rodeado de santos, y al igual que sus hermanos es Doctor de la Iglesia, murió asistido por San Braulio Obispo de Zaragoza, un 16 de Enero del año 630.

SANTA FLORENTINA
Nació hacia el 540. Fue discípula de San Leandro y después maestra del menor de ellos. San Isidoro, que ya huérfanos, vieron en ella una segunda madre, de la que aprendieron a ser santos y sabios. Así que el hogar formado por Severiano y Túrtula fue templo y escuela de la que saldrán tres grandes Doctores de la Iglesia. Los tres hermanos en medio de la persecución arriana, no dejan de velar por su hermana, por entonces Abadesa del Monasterio Benedictino Nuestra Señora del Valle de Ecija, Falleció en el Año 633.

Al encontrarse sus restos dentro de la diócesis placentina, fueron nombrados patronos de la ciudad.

Dto. de Investigación y Documentación. A.C.P. ”PEDRO DE TREJO”
SEMBRANDO INQUIETUDES


jueves, 1 de enero de 2009

CONSERVEMOS NUESTRA PROPIA IDENTIDAD

En este principio de año, traemos a nuestro blog un artículo que fue publicado por nuestra revista “La Voz de Mayorga” del año 1984-
Teniendo en cuenta el paso del tiempo y los cambios de costumbres, seguimos siendo fieles a la idea que en artículo de don Manuel Díaz López, entonces presidente de la Asociación, reflejaba el sentir de todos los “Trejanos”: La defensa de la cultura, patrimonio, usos y costumbres de Plasencia y su Tierra.

El artículo decía así:
Todos los pueblos poseen unas tradiciones y usos que les confieren una personalidad especial. Son muy celosos en conservarlas los anglosajones, los germanos y, en España, las regiones del norte. También la capital de nuestra provincia cuida celosamente la conservación de sus fiestas y tradiciones: San Jorge, San Blas, Las candelas...
En Plasencia ocurre todo lo contrario: se han perdido casi todas nuestras tradiciones en favor de un pretendido modernismo, sin tener en cuenta que no puede haber verdadero progreso que no se base en un sólido pasado.
Por ese motivo nuestra Asociación hace todo lo posible por reavivar, en la medida de sus fuerzas, esas tradiciones, para buscar la verdadera identidad de nuestra ciudad. Pero para ello necesita el apoyo de nuestras autoridades, corporaciones, asociaciones y fundamentalmente, de todos los placentinos; ella sólo puede, según su lema, sembrar la inquietud.
San Fulgencio -hasta los años treinta-fue una de las grandes fiestas, celebrada en toda la diócesis, que atraía a multitud de forasteros, y es lo que la Asociación, desde hace años y con sus modestos medios, trata que vuelva a ser. Si logramos que colaboren con nosotros autoridades, entidades, asociaciones, peñas, etc...se puede conseguir fácilmente.
Se ha perdido en el mes enero la festividad de San Antón, en la que alrededor del lugar donde estuvo su ermita -que ardió de forma fortuita a mediados del siglo pasado-se celebraba una romería en la que se comía el primer chorizo de la matanza. Y con el “ramo” de los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián, que trasladada a Santa Elena, al quemar su templo los franceses en la guerra de la Independencia, se vino celebrando hasta 1942, en que se restauró la iglesia.
Si repasamos las fechas del año, vemos que queda muy poco y que se ha perdido mucho. En la medida de nuestras fuerzas, intentaremos ir restableciendo todo lo perdido.
En Año Nuevo ha aparecido una nueva costumbre que nos parece bien: esperar en la Plaza Mayor a que entre el nuevo año con las campanadas que da nuestro abuelo, el gran Mayorga.Se han perdido las fiestas de las Candelas; día en que asistía a la Catedral el Ayuntamiento, donde se les repartían cirios, y por la noche se celebraba el segundo baile de disfraces.
Se ha perdido el “ramo” de San Blas, en la parroquia de San Martin, con tamborilero y venta de los cordones del Santo.
Así mismo ha pasado al olvido el martes de Botijero, el mercado más importante del año, con inocentes bromas, pelotazos, bailes y enorme afluencia de forasteros. Era el martes siguiente al de Carnaval.Con la cuaresma entraba la celebración, todos los domingos por la tarde, de el “chiribi” en el parque de San Antón, que divertía honestamente a la juventud. No creo que la juventud actual, a pesar del cambio producido en sus costumbres, lo rechazara.
La Semana Santa, sigue. Se ha recuperado, aunque no con el esplendor antiguo, y se conservan las seculares procesiones, gracias al denodado esfuerzo de la Unión de Cofradías de Pasión de Plasencia; debido a ella se mantiene, con dificultad, esta catequesis viviente.
Despareció el mercado de corderos del Sábado Santo, donde tanto disfrutaban pequeños y mayores al adquirir su borreguito.
La festividad de la Patrona, Santa María del Puerto, va en auge, aunque convendría arreglar la carretera vieja para los que quisieren subir a pie.
La cinco veces centenaria cofradía de la Veracruz intenta, sin éxito, restaurar la celebración religiosa de la Exaltación de la Santa Cruz, el 3 de Mayo. Han desaparecido los niños que con bandejas con cruces de flores postulaban por las calles. Hasta la desamortización, esta cofradía hacía una procesión desde San Francisco, donde estaba establecida, hasta las parroquias de la Santa Cruz y Santa Elena, donde había solemne función. Con esta cofradía estaba muy ligada la Venerable Orden Tercera de San Francisco, antiquísima y que creemos guarda un interesante archivo que, para que no se perdiera, debería pasar, bajo inventario, al archivo municipal.
Se ha suprimido uno de los tres grandes jueves del año: la Ascensión del Señor. Sigue el Corpus Cristi con una procesión, que ha perdido mucho al reducir su secular recorrido a la mitad, suspender sus cuatro paradas y no asistir a la misma las mangas parroquiales y todas las cofradías y hermandades con sus estandartes.Las Ferias y Fiestas de Junio cada vez tienen mayor pujanza, pero echamos de menos las casetas en la Plaza Mayor y van tomando un tono entre feria de Sevilla y San Fermines Pamplonicas.En cambio, la Feria de los días 13y 14 de Agosto, ha perdido todos los festejos, incluso los taurinos sustituyéndose por la festividad del Martes Mayor.
La festividad de la Asunción de Nuestra Señora, titular de nuestra Catedral, fue importantísima, con solemne función religiosa, iluminación de la plaza de la Catedral con teas, conciertos entre ellos el de la célebre “Cacería”, iluminación de la Catedral y de los balcones de las casas particulares. Solamente resta de todo esto la función religiosa, con gran afluencia de fieles, y la iluminación con faroles de los ánditos superiores de la Catedral.
De los “ramos” del mes de septiembre han desaparecido el de la parroquia del Salvador, dedicado al Cristo de la Victoria que se venera en dicho templo, y el de San Nicolás de la Virgen de los Remedios, cuya imagen y retablo han desaparecido en la última reforma de la parroquia. Subsisten el de San Lázaro, gracias a los vecinos del barrio y su entusiasta presidente, y el de Nuestra Señora de la Salud, gracias a los devotos vecinos y cofradía o devoción, cuya entusiasta directiva ha hecho un ingente esfuerzo para restaurar, con absoluto respeto y fidelidad, la decoración del interior de su bello santuario, que procede del siglo XVIII. Se perdió hace años el rosario de esta Devoción, que todos los días salía por las calles del casco de la Ciudad, con recorrido distinto para cada día de la semana. Conserva su tamborilero y pedidores. Se conservan las fiestas religiosas de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos, con la costumbre de ir a asar castañas al campo el primer día y la masiva visita al cementerio y la misa en el mismo el segundo día.
En noviembre era la novena de Nuestra Señora del Puerto de la parroquia de San Martín, que tiene cofradía propia contaba con tamborilero y pedidores. No se celebra desde que se cerró esta parroquia, la más antigua de la ciudad, como demuestra inscripción de su portada del año 1200, veintidós años después de reconquistarla Alfonso VIII; era esta iglesia la de mayor número de clérigos, capellanías y feligresía, y la más artística, magníficamente restaurada hace pocos años por Bellas Artes y que hoy sigue cerrada al culto; unos dicen la culpa es de unos y otros que de otros, pero el resultado es nefasto. También tuvo esta cofradía Rosario de la Aurora.
Se cerro al culto la iglesia de Santa Ana, monumental, y la capilla del Hospital Provincial no tenia el magnífico culto que poseía cuando la cuidaban las Hermanas de la Caridad, ignorando los motivos por qué estas beneméritas religiosas, después de siglo y medio, han dejado de regir el placentinisimo hospital de Santa María. Hoy Hospital Provincial.
Las fiestas de Navidad continúan, pero han perdido parte de su contenido, entrañablemente familiar, y el árbol nórdico y Papá Noel intentan suplantar nuestros españolísimos “nacimientos” y nuestros Reyes Magos. En este sentido es digno de alabanza el Centro de Iniciativas Turísticas de Plasencia, organizando la cabalgata de los Reyes Magos-
Han desaparecido otras costumbres profanas, como los días de campo en la Peña Resbaladera o las comidas en el “Cancho de los Compadres”, así como las del Gremio de Labradores y Ganaderos, tan antiguo como la ciudad.
Subsiste el también antiquísimo Gremio de Hortelanos cuyo patrón, San Gregorio, estuvo en la capilla del Hospital de San Roque y hoy en San Pedro, donde hacen la fiesta en el mes de Mayo. Tiene unas antiquísimas ordenanzas y un valioso archivo que, bajo el correspondiente inventario, debía custodiarse en el Municipal, para evitar deterioros y extravíos.
Han desaparecido el “ramo” del Cristo de las Batallas y la romería de San Polo y la que había sido su ermita, con notables azulejos de Talavera, destruida al hacer el pantano del Jerte. También han desaparecido los restos de la parroquia de San Julián, la de San Miguel -donde el Ayuntamiento celebró sus sesiones mientras se edificaba en el siglo XVI nuestro bello palacio municipal- y los restos de la iglesia de San Marcos, que fue de monjas del Cister y donde todos los años el Ayuntamiento celebraba función. El Cristo articulado, notabilísimo ejemplar con el que los dominicos hacían en la iglesia de San Vicente Ferrer la ceremonia del Descendimiento, fue vendido hace pocos años a un chamarilero por un ignorante en un precio irrisorio.
Han desparecido procesiones como la de la Virgen del Carmen, que tiene su cofradía en San Pedro y que ha sustituido su venerable imagen por una moderna; la solemne del Corazón de Jesús y la secular de la Purísima del convento de San Francisco. La de este mismo Santo y San Buenaventura, que salían últimamente de la brutalmente expoliada -en 1941- iglesia de Santa Clara. Se podía, por lo menos, devolver a la misma las laudes sepulcrales de sus fundadores, que hoy yacen, sin beneficio para nadie y en peligro de perderse, junto al edificio antiguo del Asilo de Ancianos, hoy colegio de San Calixto. El retablo de las Claras fue comprado por la duquesa de Larios y se encuentra en la Catedral de Málaga.Otras fiestas que se perdió hace ya muchos años era la que el día 10 de Febrero celebraban los mozos de coro de la Catedral para festejar a su Patrona, Santa Escolástica. Según nos cuenta el historiador placentino D. José María Barrio y Rufo, comenzaban la mañana de dicho día, yendo hasta Fuentidueñas en coches de caballos para traer de aquella ermita la imagen de la Santa hasta la Catedral. En éste se le hacían las funciones religiosas, y después, los mismos mozos de coro, tenían una actuación en la puerta principal del primer templo diocesano, que consistía en unas danzas especiales para esta celebración y alguna representación teatral.
También ha sido de gran relieve hasta hace algunos años, la fiesta de la Inmaculada, Patrona del Arma de Infantería, festejada por el regimiento de guarnición en la ciudad y a la que estaba invitada la población civil. A las vistosas y bizarras paradas militares se agregaban juegos y concursos, una becerrada y el más importante baile de gala del año, en el que las damas de la ciudad tenían ocasión de lucir sus mejores atuendos y joyas. Este se celebraba en el Teatro Alcázar, elevando su piso a nivel del escenario y sustituyendo las filas de butacas por una gran pista empolvada de talco.
Costumbres, festejos religiosos y profanos, iglesias desaparecidas o cerradas, imágenes vendidas,, procesiones suprimidas. Se nos dirá que los tiempos cambian, pero se puede demostrar fácilmente que otros países, regiones y ciudades lo conservan y miman, porque saben que los caracteres de la identidad espiritual de un pueblo. Y, se suprimen, pero ¿qué se ha hecho para llenar su vacío? Nada. Absolutamente nada: el pasotismo, el materialismo, la procacidad, las drogas, la impersonalidad como pueblo, como ciudad.La Asociación “Pedro de Trejo”, que tiene como finalidad principal de su existencia la defensa de los intereses de Plasencia, de sus monumentos y obras de arte, de su cultura, de su personalidad e identidad, quiere recobrar lo que se pueda de lo que por abandono se ha perdido, pero para ello necesita la ayuda de autoridades, entidades, asociaciones y conciudadanos. Sabemos que es muy difícil pero lo intentaremos sin escatimar esfuerzos. Si no lo logramos, por lo menos habremos cumplido con el lema de nuestra Asociación: «SEMBRAR INQUIETUDES>.

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Jose Antonio:Médico. Pedro:Industrial,Documentalista. Pero sobre todo, y desde hace cuatro décadas, personajes incansables rescatando el recuerdo de nuestras raíces culturales. Nuestro deseo es compartir esa experiencia, con el ánimo de continuar con la herencia de nuestros antepasados.