sábado, 26 de diciembre de 2009

SEMBRANDO INQUIETUDES.



HISTORIA DE LA ASOCIACION CULTURAL PLACENTINA “PEDRO DE TREJO”
PRIMERA PARTE.


I.- ORIGENES

En el otoño de 1941 unos jovenes estudiantes que habían acabado el bachillerato y comenzado, como alumnos libres, el estudio de sus carreras, unidos por gran amistad y aficiones comunes, intentaban investigar sobre la historia de Plasencia y sus monumentos; eran: Manuel Díaz López, Emilio Muñoz Pérez, Crispín de la Calle Martín y Fernando de la Cámara Rocha. En las vacaciones de Navidad abordó a Manuel Díaz López otro estudiante y buen amigo, Cándido García Barragán, que le expuso que él y otro amigo y compañero, Dionisio Pereira Fernández, que estudiaban en Madrid y Salamanca respectivamente, tenían las mismas inquietudes y que convenía aunar esfuerzos. A todos les pareció bien, y en 29 de diciembre de 1941 celebraron una reunión, en la que acordaron formar el Grupo de Estudios Placentinos.

Su labor fue poco importante, debido a la falta de medios y de experiencia, y decayó al ser captados casi todos sus miembros por la Juventud de Acción Católica, donde desarrollaron una gran actividad y ocuparon importantes cargos en el Consejo Diocesano. Después, algunos marcharon fuera de Plasencia y los demás abandonaron sus cargos directivos en la Juventud de Acción Católica, al ver que en ella no podían desarrollar sus inquietudes primarias y no estar conforme con la dirección dictatorial de dicha organización. De todas formas, el Grupo logró levantar un plano de la “Fortaleza” antes de que acabara de ser derruida, lo cual es muy importante.

II.- EL SEMINARIO

Los que quedaban en Plasencia, se reagruparon y se unieron con otros amigos que habían contactado con ellos en la Juventud de Acción Católica, y otras personas que también, desde hacía años, se dedicaban a los mismos estudios. Hubo reuniones, y en 27 de noviembre de 1949 acordaron dar al grupo el nombre de “Seminario Placentino de Estudios Extremeños Pedro de Trejo”, vinculado al Seminario de Estudios Extremeños que en la Universidad de Salamanca había creado el Catedrático extremeño don Francisco Elías de Tejeda.

Aquí comenzaron las crisis: dos de las personas que se habían incorporado, se nombraron por sí y ante sí Director y Subdirector del Seminario. Esto disgustó a uno de los antiguos miembros del Grupo de Estudios Placentinos, que se separó para formar un nuevo Seminario con algunos jóvenes que había reclutado. Inmediatamente fue expulsado, y siguió la marcha del Seminario, que fue fructífera. Se incorporaron algunos miembros más de valía, se organizaron conferencias, publicaciones en prensa y una visita a la Cueva de Boquique. Se hizo muy difícil la entrada en el Seminario, que entonces no contaba más que con una docena de miembros, pues había que superar una votación en la que había que obtener los votos positivos de dos ‘terceras partes, de los miembros y ello hizo cotizarse mucho el pertenecer al Seminario. Se hicieron trabajos individuales y colectivos. Las reuniones se celebraban en el domicilio de Manuel Díaz López

Pero surge una nueva y grave crisis, el gobierno dictatorial del Director y Subdirector autonombrados dio lugar a graves disgustos y a que se distanciaran del resto de los miembros. Para solventar esta situación, se celebró una reunión en un aula del Instituto de Bachillerato “Gabriel y Galán”, en la que, por unanimidad, se acordó expulsar al Director y Subdirector, y mediante votación, se formó una Directiva Provisional, de la que fue Director Cándido García Barragán; Secretario, Álvaro Espinosa Gómez; Archivero, Manuel Díaz López; Tesorero, José Martín Vizcaíno, y vocal de conferencias, Jaime Peña Agudo.

Como al mismo tiempo se había disuelto el Seminario de Estudios Extremeños de la Universidad de Salamanca, por traslado del Catedrático Elías de Tejeda a Sevilla, y con él todos los Seminarios de Estudios Extremeños que habían florecido en Extremadura, subsistiendo solamente el “Pedro de Trejo”, se acordó redactar unos estatutos y comenzar una vida propia.

Se encargó de redactar los Estatutos Manuel Díaz López y fueron aprobados por unanimidad. En su virtud se celebraron unas nuevas elecciones y fue elegido Director Manuel Ovejero Morales. En la elección siguiente se eligió Director a Manuel Díaz López. Todo este tiempo fue de incesante labor: Trabajos históricos y literarios, conferencias, exposiciones, nombramientos de miembros de Honor y de miembros honorarios, que dieron su apoyo moral al Seminario. Importante certamen con motivo del cincuentenario de la concesión a Plasencia del título de “Muy Benéfica”, con clausura en el Teatro Alcázar; emisión semanal por Radio Plasencia, con tres secciones, dirigida por Jesús Durán Sánchez, etc.

Pero todo se truncó por la política. El Gobernador Civil de la Provincia de Cáceres, don Antonio Rueda Sánchez Malo, se fijó en la brillante labor de “Pedro de Trejo” y quiso se integrara en los Seminarios de F.E.T. y de las J.O.N.S., para ello mandó un emisario, primero con promesas y halagos y después con amenazas. Pero “Pedro de Trejo” había decidido desde sus comienzos ser apolítico y se negó en redondo. La coacción aumentó y, por ausencia del Director, hubo una tensa reunión del’ Vice-Director Jesús Durán Sánchez y otros directivos con él emisario del Gobernador. La negativa continuó, y entonces el. Sr. ‘Gobernador, mandó un oficio conminatorio al “Pedro de Trejo” a mediados de 1952, en el que decía que por no haber aprobado él los estatutos y haberse disuelto el Seminario “mater” de la Universidad de Salamanca, se abstuvieran de reunirse, so pena de considerar las reuniones clandestinas, con las consecuencias consiguientes.

Se celebró una reunión extraordinaria para tratar el asunto y después de larga deliberación, se acordó dar la callada por respuesta al Sr. Gobernador y no volverse a reunir hasta nueva convocatoria del Director.

Hasta entonces, las reuniones se habían venido celebrando todos los miércoles, primero en un aula del Instituto “Gabriel y Galán”, del que era profesor Jaime Peña Agudo, después en el Hotel Iberia, propiedad de Manuel Ovejero Morales y por último, en un aula del Colegio de San Andrés en la Plaza del Salvador, del que era dueño don Luís Cano Esteban y profesor Manuel Díaz López. A las reuniones asistían no sólo la Directiva, sino todos los socios, y después de los acuerdos de la Directiva tenía lugar un “Seminario hablado” muy interesante. Al Seminario se habían incorporado en 1950, los jóvenes estudiantes con los que el fundador expulsado en 1949 había intentado formar otro Seminario.

III.- LA ASOCIACION

El Seminario estuvo aletargado dos años largos, pero en diciembre de 1953, llegó a Plasencia a pasar las vacaciones de Navidad uno de sus miembros más activos —José Martín Vizcaíno— que había logrado un importante destino en Madrid. Contactó con los más conspicuos fundadores y celebraron unas reuniones en el domicilio de Manuel Díaz López, acordando que, aunque siguiese el mismo Gobernador Civil, se tratara de continuar el Seminario bajo la forma de una Asociación Cultural, para ello se formó una comisión organizadora formada por Cándido García Barragán, Manuel Díaz López, Álvaro Espinosa Gómez, Jesús Durán Sánchez, José Martín Vizcaíno y José Morcillo Blanco, designando como domicilio provisional el de Cándido García Barragán y encargándose Manuel Díaz López de redactar unos nuevos Estatutos, muy escuetos, que fueron sometidos a la aprobación del señor Gobernador.

Pasó el tiempo, y en abril vino la aprobación del Sr. Gobernador, celebrándose, el 22 de abril de 1954, en el Colegio de San Andrés, la Asamblea constitutiva de la Asociación, a la que asistieron todos los miembros del antiguo Seminario, y en aquel acto quedó constituida la Asociación Cultural Placentina “Pedro de Trejo”, eligiéndose la siguiente Junta Directiva: Presidente, Manuel Díaz López; Vice-Presidente, Jesús Durán Sánchez; Secretario, Cándido García Barragán; Tesorero, Martín Castiñeira Martín; Vice-Secretario-Archivero, Julián Hornero Noriega; Vocal 1.0, Teodoro Vallinoto Pizarro; Vocal 2.0, Francisco Alonso Alonso.

Se había hecho fácil el ingreso en la Asociación y su número llegó a ser de 63 socios. Se reanudaron con nuevo ímpetu las actividades del Seminario, las reuniones de los miércoles en el Colegio de San Andrés, aunque en alguna pintoresca ocasión, por no aparecer la llave se celebraron en las escalerillas del atrio de la parroquia del Salvador. Los trabajos históricos y otros sobre el porvenir de Plasencia, excursiones, etc. No hubo más incidente desagradable que inhabilitar a un directivo y expulsar a un socio de los más veteranos, por acciones que iban directamente en perjuicio grave de los intereses de la Asociación. Se acordó reconocer que esta Asociación era la constitución legítima del Grupo de Estudios Placentinos y del Seminario de Estudios Extremeños “Pedro de Trejo”, con lo positivo y negativo que esto hubiera podido tener, pues habían heredado su Archivo y Biblioteca.

En 1956 marcha a cursos en Madrid y como Interventor del Ayuntamiento de Coria, Manuel Díaz López. Hay elecciones, en las que es elegido Presidente Jesús Durán Sánchez, que es reelegido en 1958 y 1960. En este tiempo se alquila el local de la Asociación, se adquiere el mobiliario, se designa un socio-conserje, se hacen proyecciones cinematográficas, audiciones musicales, campeonatos de ajedrez, teatro leído, lecciones de francés y dibujo, se establece la Fiesta de la Pandereta, etc. Fue eficaz colaborador del Presidente, el entonces Secretario, Manuel Domínguez Gunilla.

En 1962 es elegido Presidente Manuel Díaz López, que por entonces, por motivos familiares, había pedido destino en nuestra ciudad; Vicepresidente, Miguel Platero Mirón; Secretario, Gumersindo Martín Hernández; Tesorero, Martín Castiñeira Martín; Vicesecretario-Archivero, José María Vázquez González; Vocal 1.0, José Luís Castiñeira Martín; Vocal 2, José García López.

Esta directiva tiene que resolver un grave problema: amenaza de desahucio del local, por no existir un contrato escrito que salvaguarda los derechos de la Asociación. Se trata de adquirir un local en propiedad, emitiendo obligaciones entre los socios, pero la operación fracasa, porque no se suscriben estas obligaciones más que por los directivos y algún socio entusiasta. Se resuelve el problema de la calefacción mediante estufas de butano. Se completa el mobiliario. Se vuelve a pintar el local. Ingresan como socios todos los componentes de la “Tertulia de los lunes”. Se establece la fiesta de la Asociación.

En 1966 se promulga una nueva Ley de Asociaciones que obliga a redactar unos nuevos Estatutos. Se encarga de ello Manuel Díaz López y se somete a una Asamblea General Extraordinaria, que, después de una amplia discusión en la que se establecen enmiendas y adiciones los aprueba por unanimidad. Estos Estatutos fueron aprobados por el Gobernador Civil y son los que rigen en la actualidad. Son amplios, con cien artículos que contemplan toda la vida y actividades de la Asociación y recogen las experiencias del Grupo de Estudios Placentinos, del Seminario de Estudios Extremeños “Pedro de Trejo” y de otras sociedades culturales de solera.

Siguen las actividades de la Asociación con exposiciones, conferencias, campeonatos de ajedrez, excursiones, charlas, coloquios, edición de revistas y el intento de un boletín para información de los socios (del que salieron tres números), clases de francés, contabilidad y taquigrafía, mercado filatélico, y aumenta el número de socios hasta cerca de doscientos. Hay elecciones cada dos años, en las que unos directivos son reelegidos y entran otros nuevos. Se da de baja el socio-conserje y le suceden otros dos, hasta que hay que prescindir de este cargo.

La vida de la Asociación se hace muy difícil, porque con la cuota anual de 180 ptas., que vienen pagando los socios desde 1957, no llega para cubrir los gastos imprescindibles, y se ha podido ir tirando por subvenciones logradas por la Junta Directiva.

Se impone una reorganización, y en diciembre de 1979 se celebra una Asamblea General, donde se acuerda subir la cuota a dos mil cuatrocientas pesetas anuales y que el cobro se haga por bancos, ante la dificultad de encontrar cobrador. Se elige directiva, siendo reelegidos algunos de los anteriores componentes y entrando otros nuevos: son elegidos censores de cuentas Francisco Herrera Rodríguez, Nicolás Ovejero Granados y Emilio Ovejero García, Delegado de Excursiones José María Vázquez González y de Filatelia Guillermo Clemente Alonso.

Se dan de baja bastantes socios, los que pertenecían por inercia o compromisos. Pero la nueva Directiva empieza a luchar, ayudada por algunos entusiastas Delegados de actividades, y la Asociación resurge más potente. Se edita el boletín “LA VOZ DE MAYORGA”, se hacen excursiones, se establece la semana de Fiestas de Primavera, se inicia la publicación de la Biblioteca Placentina con la edición de la “Historia y Anales de la Ciudad y Obispado de Plasencia”, de Fray Alonso Fernández; se establece la Fiesta de San Fulgencio con brillante resultado, se continúa con las de la Pandereta y de la Asociación, se recuperan los “ramos” de San Antón y los Mártires.

Hay nuevas elecciones en diciembre de 1981 y la Directiva queda formada por Manuel Díaz López, Gumersindo Martín Hernández, Martín Castiñeira Martín, Manuel Domínguez Gunilla, José Luís Castiñeira Martín, Guillermo Clemente Alonso y Luís Martín Hernández. En 1984 es elegido Vicepresidente Jesús Durán Sánchez.

En la Asamblea General de 1982 se acuerda que las esposas de los socios también puedan pertenecer a la Asociación como socios consortes y los hijos, hasta los 16 años, como socios juveniles.

Se confeccionaron insignias de solapa y placas con el emblema de la Asociación, que fue aprobado en 1954. Se entabla una contienda jurídica contencioso-administrativa con el Excmo. Ayuntamiento de Plasencia, para defender nuestro patrimonio monumental y artístico, víctima de feroz destrucción en los últimos años.

Pero la Asociación no sólo mira el pasado, sino el presente y el porvenir de nuestra ciudad, según el artículo 1.0 de sus Estatutos. No hay más que examinar estos mismos Estatutos, los estudios, trabajos y publicaciones, instancias al Excmo. Ayuntamiento, otras corporaciones, entidades y autoridades, y últimamente su voz de alarma sobre los males que pueden gravitar sobre Plasencia, llamando la atención y haciendo un estudio sobre el más próximo: la posible desaparición de nuestra guarnición y el cierre del ferrocarril.

Y, en resumen, siempre procura hacer honor a su lema: “Sembrando inquietudes”. Lema que viene del antiguo “Seminario” y que se eligió mediante un concurso en 1950, del que resultó vencedor el que fue por entonces su directivo, Manuel Ovejero Morales.

Como curiosidad consignaremos que, de los seis iniciadores, tres siguen perteneciendo a la Asociación: Manuel Díaz López, en Plasencia; Cándido García Barragán y Emilio Muñoz Pérez, que residen en otras poblaciones. Fernando de la Cámara Rocha, desgraciadamente falleció en lo mejor de la vida y de su carrera de Notario. Los dos restantes causaron baja. También falleció prematuramente uno de los primeros que formaron el “Seminario” y formó parte de la Comisión creadora de la Asociación: José Morcillo Blanco, profesor de E.G.B., Abogado y Secretario de Administración Local.

Hasta aquí la andadura de “Pedro de Trejo”, hasta 1988, ojala continúe indefinidamente y que nunca falten buenos placentinos que con su entusiasmo, entrega, sacrificio y desinterés hagan que esto sea posible y se siga colaborando por los supremos intereses de nuestra amada Plasencia, que es el fin primero y último de “Pedro de Trejo”.
Departamento de Investigación y Divulgación de la A.C.P."PEDRO DE TREJO"
"SEMBRANDO INQUIETUDES"



















jueves, 17 de diciembre de 2009

VILLANCICO AL NACIMIENTO, DEL CANCIONERO GENERAL DE LAS OBRAS DEL POETA "PEDRO DE TREJO".


VILLANCICO AL NACIMIENTO DE CRISTO.


¿ Quien es este que nació?
Es el dador de vida.
Y que tal es la parida
Cual quiso lo que parió.

Los cielos, los elementos,
Lo imposible y lo posible,
De ver su Dios invisible,
Visible, están contentos.
Este es el cuento de cuentos
El que el demonio no entendió.
Y que tal es la parida
Cual quiso lo que parió.

Este es de quien dijo Juan
A nuestros antecesores:
“es hecho de carnes de amores
Y la gloria de él verán”
En un ser Dios y hombre están.
¡Bien haya quien tal nos dio:
Y que tal es la parida
Cual quiso lo que parió

Es Dios del cielo venido;
Viene al suelo, adonde estaba.
Y bajo donde quedaba
Por ser ya el tiempo cumplido,
En trinidad permitido,
Que un solo Dios acordó
Y que tal es la parida
Cual quiso lo que parió.


Departamento de Divulgación y Investigacion de la A.C.P. "PEDRO DE TREJO".

SEMBRANDO INQUIETUDES.





lunes, 7 de diciembre de 2009

CUADALUPE EXTREMEÑA !YA¡


GUADALUPEX

En la dirección electrónica www.guadalupex.org encontrareis el documento del Manifiesto de Guadalupe.
Este Manifiesto está promovido por la Asociación Cívica Extremeña “Virgen de Guadalupe” (GUADALUPEX). Con la colaboración expresa de la A.C.P. “PEDRO DE TREJO”.

GUADALUPEX es una entidad a nivel nacional, con el objetivo de recuperar para Extremadura el Monasterio de Guadalupe y 31 localidades extremeñas que están adheridas a la diócesis de Toledo.

Independientemente de las creencias religiosas de cada persona, esto es un acto reivindicativo de los extremeños ante el atropello de la diócesis de Toledo. ¿Que pensaríamos si la “Moreneta” perteneciera a otra comunidad? ¿Lo consentirían los catalanes? ¿Y la Virgen del Pilar? ¿Y la Virgen de Covadonga? Y así otros muchos símbolos de distintas comunidades.
Guadalupe significa para los extremeños un núcleo de unión tanto espiritual como material y por lo tanto consideramos que debe ser extremeña en todos sus conceptos.
Si estáis de acuerdo con estas ideas de identidad extremeña, firmad el manifiesto y mandadlo.


MANIFIESTO:GUADALUPEX EXTREMEÑA ¡YA!
La Asociación Cívica Extremeña “Virgen de Guadalupe” ("GUADALUPEX"), de ámbito nacional, cuyo único objetivo es conseguir que la Patrona de Extremadura, actualmente bajo jurisdicción de la provincia eclesiástica de Toledo, pase a formar parte de la provincia eclesiástica de Extremadura, manifiesta que:
1.La adscripción del Monasterio de Guadalupe, y de las 31 localidades extremeñas a una jurisdicción eclesiástica ajena al territorio civil de la Comunidad Autónoma de Extremadura supone, desde el punto de vista religioso, una anomalía histórica, que contradice radicalmente el espíritu, la doctrina y las disposiciones de la Santa Sede, recogidas tanto en el Concilio Vaticano II, como en los distintos Concordatos firmados entre el Estado Español y la Santa Sede, los cuales recomiendan ajustar las circunscripciones eclesiástica a las divisiones civiles.

1.Alía-La Calera, Baterno, Bohonal de Ibor, Bohonal de los Montes, Capilla, Carrascalejo, Casas de Don Pedro, Castañar de Ibor, Castilblanco, Fuenlabrada de los Montes, Garbayuela, Garbin, Garlitos, Guadalupe, Helechosa de los Montes,Herrera del Duque, Navalvillar de Ibor, Navatrasierra, Peloche, Peñalsordo, Peraleda de San Roman, Puebla de Alcocer, Risco, Siruela, Talarrubias, Tamurejo, Valdecaballeros, Valdelacasa de Tajo, Villar del Pedroso, Villarta de los Montes y Zarza Capilla.
2.La Virgen de Guadalupe, representa la seña de identidad más sobresaliente de la Comunidad Autónoma Extremeña, y así lo ha reconocido la Asamblea de Extremadura, representación de la soberanía popular, al elegir el día 8 de septiembre como Día de Extremadura. Como tal, Guadalupe es, con carácter irrenunciable, patrimonio cultural y espiritual de los extremeños, independientemente de sus creencias e ideologías.

3.GUADALUPEX ofrece su colaboración a todas las Instituciones, tanto religiosas como civiles, para conseguir el objetivo de la adscripción a Extremadura de su Patrona, así como del resto de las poblaciones extremeñas que actualmente pertenecen a la Archidiócesis de Toledo. De las autoridades eclesiásticas extremeñas esperamos una mayor implicación en la solución de este anacronismo histórico, y del Arzobispado de Toledo una muestra de generosidad acorde con los sentimientos religiosos y culturales de los extremeños.

4.Es voluntad de GUADALUPEX promover, con carácter permanente, actuaciones e iniciativas orientadas a conseguir, en el más corto plazo de tiempo posible, el objetivo de normalizar y situar en igualdad con el resto de divisiones eclesiásticas del territorio nacional, a la provincia eclesiástica de Extremadura.

5.Los extremeños deben conocer que, poco después de la creación de la provincia eclesiástica extremeña, la reversión de Guadalupe a Extremadura estuvo consensuada y decidida entre las autoridades eclesiásticas de la Santa Sede, de la Comunidad Autónoma y de la Archidiócesis de Toledo, y que fueron razones no religiosas las que consiguieron prolongar esta situación de injusticia, que los extremeños sienten como una afrenta y un agravio a sus sentimientos religiosos y culturales.

Dirección del manifiesto: http://www.guadalupex.org/

Gracias por vuestra colaboración.
Departamento de Divulgación e Investigación de l a A.C.P. “PEDRO DE TREJO”
SEMBRANDO INQUIETUDES.

viernes, 4 de diciembre de 2009

PATRIMONIO OLVIDADO. II.-

En la cultura sobre nuestro suelo placentino, hubo un Arte de plástica Celtibérica representada por la cabeza de un Toro.
Esta escultura se hallaba sobresaliendo del liso blanqueado de la pared de una vieja casa de la calle de San Pedro, de Plasencia.
Generación tras generación ha permanecido en ese lugar sin haber sido objeto de crítica.
Para mi, y para muchos otros placentinos fue durante mucho tiempo, un enigma por el trazado del pelo de su frontal. Hemos visto el mismo diseño, reproducido plenamente sobre los exvotos equinos de El Cigarralejo, para que abandonáramos nuestras reservas y lo incluyéramos como una prueba del arte de este pueblo celta en nuestra Comarca.
Sus ojos amigdaloides, saltones, su simetría facial, el quietismo que proporciona a la figura el conjunto total del trazado de sus rasgos, nos hablan en favor de su arcaísmo.
Constituye este tipo de trazado —refiriéndose a los presentes en los exvotos del Cigarralejo— una clara muestra del ritmo geométrico que surge como resultado de la mezcla del pueblo Indoeuropeo con nuestras gentes africanas.
Puede tratarse, la muestra, de una escultura que se puede incluir entre aquéllas que adornaban las cornisas de los templos celtibéricós. Pero, ¿Dónde se encuentra?.
Creemos que constituye un hecho de muy significativo relieve el que a unos pasos de donde se encontraba esta figura exista hoy una iglesia cristiana, y que, dentro de su recinto, apareciera enterrada un ara romana de la que más adelante nos ocuparemos.
Parece como si un poder telúrico, actuando generación tras generación, sin distinción de raza, religiones ni costumbres, impusiera un determinado lugar del suelo de la ciudad, como plataforma específica de creencias superiores.
En núcleo urbano de Plasencia, en las obras que se estaban llevando a cabo en la Iglesia de San Pedro de Plasencia, se evito la destrucción de un ara romana que acababa de ser sacada del suelo de la Iglesia. Las fortuitas circunstancias de su salvamento nos hacen pensar en cuantas habrán sido las manifestaciones arqueológicas perdidas entre las multiplicadas remociones de nuestro suelo. El ara se conservaba en el exterior del templo, hasta que un día se la llevaron. ¿A dónde?.

Constaba de las siguientes partes: Basa, Fuste y Coronamiento.

La basa está formada por un plinto cuadrado de 49 centímetros de lado y por una escocia de 10 centímetros, quedando separada del plinto por un fino tróquilo. El plinto se prolonga irregularmente para sujetarse en tierra. El fuste está constituido por un prisma rectángular de 61 centímetros de altura; sus caras anterior y posterior miden 35 de anchura y las laterales 27. En ninguna de estas caras existe inscripción o señales de ella. El coronamiento presenta, como la basa, una escocia del mismo tamaño, rematando en la parte superior, y a cada extremo en un haz en forma de almohadilla. Entre los dos haces hay un surco.

La mitad anterior del haz derecho ha sido quitado hasta la profundidad del surco central. Ambos haces, en principio convexos, han sido rebajados para lograr sobre ellos una superficie plana, quedando reducidos aproximadamente a la mitad de su primera altura. El diámetro de los haces es de 7 centímetros y de 11 la anchura del surco central. La altura total del ara medida desde el plinto es de 91 centímetros. Si el fuste se mide con rigor acusa en su parte baja un adelgazamiento en relación con la parte superior.

Lo consideraba defecto de obra y sólo título de comentario decimos que esta disposición se amoldaría al tipo de columna cretense, inspirada en el pilar prehistórico. Repetimos que sólo se veía en esto imperfección por parte del artista. La aparición de este arte de clara estirpe romana en una ciudad en donde las muestras de esta cultura son tan poco pródigas, reviste un señalado interés. Este ara se salvó de ser destruida y aprovechada, a lo largo de los siglos, gracias a encontrarse enterrada dentro del recinto de un lugar sagrado. También por verdadera casualidad se salvó la piedra del cpagus ambriacensls hasta que pudo ser registrada y pasar a la posteridad, y lo mismo ocurrió con aquella otra del csaltus ambriacensis.

Debemos luchar por el Patrimonio de nuestra querida Ciudad de Plasencia, no podemos permitir olvidar esto y otras piezas arqueológicas que pertenecen a nuestra Historia, y que iremos dando conocimiento de todas ellas para lograr encontrarlas y poder ubicarlas en donde corresponde.

Que sirva todo ello, como llamamiento al pueblo Placentino para conservar lo que es nuestro. LA HISTORIA ES PATRIMONIO DE TODOS.

Departamento de divulgación y investigación de la A.C.P.” PEDRO DE TREJO”

SEMBRANDO INQUIETUDES





















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Desde hace cuatro décadas, personajes incansables rescatando el recuerdo de nuestras raíces culturales. Nuestro deseo es compartir esa experiencia, con el ánimo de continuar con la herencia de nuestros antepasados.