jueves, 10 de diciembre de 2020
EGERIA.
jueves, 26 de noviembre de 2020
DOLMEN DE MAGACELA Y OTROS DOLMENES EXTREMEÑOS.
En la comarca de la Serena de la provincia de
Badajoz, nos encontramos frente al conjunto arqueológico de Magacela,
conjunto de una serie de dólmenes o sepulcros megalíticos que se datan en el
periodo calcolítico, se trata de los dólmenes del Campillo (de tipo cupuliforme),
Camillo II, el Revellado y el de la cerca del Marco o Marzoco, también llamado
dolmen de Magacela.
Este ultimo se encuentra muy cercano a la población, teniendo un acceso muy sencillo. Lo forman 12 ortostatos hincados que conforman una cámara poligonal de 4,8 metros de diámetro. Se documenta la galería como un tramo de nueve metros de diámetro por 1,70 de ancho, aunque hoy es difícilmente perfectible. Una de la característica más importante de este dolmen es la aparición de grabados en algunos de los ortostatos. Estos grabados se corresponden con la tipología esquemática y presentan varias figuras. Destaca un gran soliforme en el mismo ortostato en el que aparecen grabados un complejo ramiforme y un serpentiforme. Aparece también distribuidas por este ortostato y por la mayoría de los que lo forman el dolmen una serie de cazoletas y de algunas de ellas parten trazos grabados, tanto lineales como serpentiformes. Los grabados son de trazo grueso, continuo y de cierta profundidad, lo que los hace fácilmente visibles.
La comarca de la serena es muy rica en yacimientos
arqueológicos, en las proximidades de Magacela se encuentran destacados
emplazamientos de visita recomendables, entre ello Cancho Roano, Hijovejo y los
grabados rupestres de Piedraescrita en Campanario. Magacela merece ser
recorrida con detenimiento por tratarse de un conjunto singular con
interesantes ejemplos de arquitectura popular y poseer un interesante castillo,
eco de la importante población islámica, como de la posterior encomienda de la
Orden de Alcantara.
DOLMENES DE LA DEHESA DE SALVALEÓN.
La población de Salvaleón se encuentra en la comarca de la
Sierra Suroeste, en un paraje que se caracteriza por la sucesión de suaves
lomas que no alcanzan gran altitud y que configuran un paraje óptimo para el
desarrollo de dehesas destinadas a la explotación ganadera. De hecho, en esta
localidad se ubica el Centro de Interpretación de la Dehesa de la Junta de
Extremadura.
Correspondientes al período calcolítico han sido documentados
varios vestigios arqueológicos que incluyen un complejo funerario de dólmenes,
así como una serie de elementos megalíticos, como el conjunto de menhires. Si
bien aún no se han encontrado vestigios de zonas de población en el término
municipal de Salvaleón, el amplio conjunto megalítico evidencia la presencia
humana continua en la zona en época calcolítica. Aparecen especialmente en la
Dehesa Boyal, denominada Monteporrino, donde están documentados hasta 13
elementos tumulares, algunos recientemente intervenidos, y se han encontrado y
situado hasta 8 menhires; de ellos se destacan los dólmenes denominados
Monteporrino I y II.
La documentación que presentamos ha sido obtenida de la: “GUIA DE YACIMIENTOS ARQUEOLOGICOS DE EXTREMADURA”, sección de Prehistoria, pág. 63-66. Junta de Extremadura.
José Antonio Pajuelo Jiménez.
"CREANDO CULTURA"
lunes, 16 de noviembre de 2020
DOLMEN DE LA GRANJA DEL TORIÑUELO.
DOLMEN DE TORIÑUELO
En el término municipal de Jerez de
los Caballeros en la provincia de Badajoz, se encuentra el Dolmen de Toriñuelo,
declarado Bien de Interés Cultural con la categoría y denominación de “Zona
Arqueológica del Monumento Nacional Sepulcro Megalítico de la Granja del
Toriñuelo”.
Esta zona arqueológica constituye uno de los mayores exponentes del megalitismo en Extremadura.
Las primeras exploraciones tuvieron lugar en el siglo XIX, por José Ramon Mélida, quien facilita los primeros estudios científicos respecto a este monumento, características y naturaleza etc. Unos de los capítulos de este Catalogo Monumental de la provincia de Badajoz, hace referencia a los dólmenes, hay que tener en cuenta que hasta la publicación de este catálogo no se había publicado nada sobre los monumentos megalíticos en Extremadura meridional. Mélida documentó 32 dólmenes y distingue una doble tipología, la del domen de planta poligonal; y un segundo tipo que muestra perfeccionamiento en el arte de construir. Era también de planta poligonal y lo formaban una serie de piedras verticales sobre las cuales una hilada de sillarejos iniciaba una bóveda cónica cerrada luego por una gran piedra.
A unos siete km. del núcleo urbano
de Jerez de los Caballeros, puede contemplarse un gran túmulo de 48 metros de
diámetro, amplia superficie pese a no contemplarse toda su extensión. Una vez
rodeado el túmulo se llega a la entrada actualmente cerrada por una cancela.
José Ramón Mélida en 1914, no los
describe nombrando cada ortostato que forman la cámara por letras mayúsculas, nos
da la medida de cada uno de ellos, nos informa que la piedra “G”, la más alta,
lo es de 1, 82 cm. pero hay que tener en cuenta la tierra acumulada en el piso
de la cámara y galería, y por eso no se da valor a las diferentes mediciones de
las piedras del dolmen. La cámara esta situada al N.O.
Una particularidad tiene algunos
ortostatos, que singularmente avalora el monumento. Tres de las piedras de la
cámara tienen grabadas unas figuras, signos y unas rayas trazadas con almagre.
Dichas figuras en la piedra “E”, que consisten en un sol con sus rayos, al lado
un signo IIII y debajo la figura de un hombre. En la piedra “H” el sol se
repite tres veces y aparece además una estrella. En la “I”, hay otro sol.
Imágenes pictográficas.
Este curioso dolmen de Toriñuelo es
el único de la provincia de Badajoz que al ser explorado por el dueño de la
propiedad, el Marqués de Rianzuela, proporcionó el hallazgo de una sepultura en
la cámara funeraria. Nos documenta que la fosa no estaba en el medio de la
cámara sino a un lado, cercas de las piedras “D” y “E”, hacia las cuales a una
distancia de medio metro estaba la cabecera. Dentro de la cámara fueron
hallados restos humanos y otros de animales, unos grabados con rayas paralelas
y otros pintados de almagre; más cuatro pedazos de cuarzo de irregular
transparencia, además de un cuchillo de pedernal, que no sabemos si procedía de
la cámara,
El dolmen fue objeto de una
importante intervención restauradora que ha restituido buena parte de su
volumen. Entre los trabajos realizados se han levantado muros en los laterales
del corredor, así mismo se ha reconstruido la cubierta, manteniéndose los
ortostatos originales. En la cámara se han colocado ortostatos nuevos donde
faltaban, presentando una estructura poligonal conversa, con 12 ortostatos
originales. Se ha cerrado la cámara, con una cubrición cupuliforme por aproximación
de hiladas y sillarejos dejándose abierta en la parte superior un óculo que
permite la entrada de luz natural dándole visibilidad a la cámara.
En su interior se documentó una
sepultura de fosa con restos humanos y de animales, así como un ajuar. La
mayoría de los ortostatos presentan una decoración tanto pictórica como
grabada.
El programa iconográfico se acerca
a las representaciones de la pintura esquemática, apareciendo soliformes,
serpentiformes, esteliformes, motivos geométricos y reticulados.
En el caso de los motivos
pictóricos, estos se realizan con una pintura almagra, mientras que los
grabados se realizan con trazos gruesos por abrasión.
Hay que hacer constar la
reutilización del dolmen en épocas pertenecientes a la edad del Hierro II. En
época contemporánea fue reutilizado como espacio ganadero, lo que perjudicó su
estado de conservación.
En cuanto a la datación de este
Sepulcro Megalítico, la mayoría de los investigadores coinciden en encuadrarlo
dentro de la arquitectura megalítica, que ha sido vinculada formalmente a
ejemplares similares a la cuenca del Guadalquivir, si bien con ciertas divergencias
ente los que le atribuyen una cronología temprana (primera mitad del III milenio
a. de C.).
Biografía. Parte de esta documentación que presentamos ha sido obtenida de la: “GUIA DE YACIMIENTOS ARQUEOLOGICOS DE EXTREMADURA”, sección de Prehistoria, pág. 55-62. Junta de Extremadura.
Catálogo Monumental de la provincia de Badajoz. Jose Ramón Mélida. Tomo I - III, Láminas.
Fotografias de Fernanda Vaquero.
jueves, 29 de octubre de 2020
DOLMENES EXTREMEÑOS: DOLMEN DE LÁCARA.
DOLMENES EXTREMEÑOS
Normalmente orientados hacia
el Este, estas estructuras dolménicas, suelen ser unas redondas otras ovaladas,
eran enterramientos colectivos, con corredor o sin él, lo que si suele aparecer
en muchos de ellos es el denominado anillo perimetral, que sería la línea de
ortostatos de menor tamaño que cerraría el túmulo por el exterior, dando más
solidez a la estructura. En su interior se disponían las inhumaciones, unas junto
a otras con los ajuares funerarios que normalmente eran objetos de la vida
cotidiana, adornos e incluso algunos elementos de carácter religiosos.
DOLMEN DE LÁCARA
Declarado
monumento nacional de interés Histórico Artístico en 1931, encuadrado históricamente
en la época calcolítica, es decir hace unos 5000 años es e Dolmen del Prado de
Lácara. Este se encuentra en el término municipal de Mérida, a unos 15 km. De
su casco urbano, próximo a las poblaciones de Aljucén y la Nava de Santiago,
emplazándose en el margen izquierdo del rio Lácara, dentro de un entorno
paisajístico propio de la dehesa extremeña.
Los
dólmenes, son monumentos funerarios colectivos construidos entre el IV y III
milenio antes de Cristo, ubicándose cerca de los asentamientos de aquella época,
donde estos pobladores podían realizar as actividades necesarias para
subsistir, caza, pesca, etc.
Estas
construcciones se realizaron mediante a colocación de grandes piedras
trabajadas formando estructuras que después eran cubiertas con una colina
artificial formada por tierra y piedras de menor tamaño. Las grandes piedras
también llamadas ortostatos, fueron dispuestas verticalmente para formar las paredes,
la cubierta se realizó mediante La colocación de lajas horizontales dándole a
la construcción una techumbre plana.
El
Dolmen de Lácara es un sepulcro megalítico, tumular, de corredor, con anillo
perimetral, se encuentra rodeado y medio enterrado por el túmulo, montículo
artificial de forma elíptica. Está formado por ortostatos de gran tamaño para
formar las paredes de la galería del corredor y la cámara funeraria, conserva
intacta la piedra de cierre de la entrada del corredor que mide 4,7 m. de largo
por 1,7 m. de ancho. El corredor de menor altura que la cámara, se mantiene
prácticamente intacto. Está formado por tres tramos, el primero denominado
atrio de entrada o vestíbulo, y los dos siguientes, antecámaras, comuna
longitud total de 19,90 m.
La
separación de los dos espacios se realiza físicamente mediante dos monolíticos
a modo de jambas con una luz de 1,2 m. de ancho por 1,6 m, de alto, que
estarían colocadas en el centro exacto de la estructura, todo el corredor se ve
cubierto de lajas que marcan cada uno de los tramos.
La
cámara funeraria, también separada del corredor por dos monolitos dispuestos a
modo de jambas, es poligonal, pero con clara tendencia a la forma circular,
está formada por siete grandes ortostatos dispuestos verticalmente sobre una
pequeña zanja excavada en el suelo natural, todos ellos apoyan sobre la central
repartiendo el peso de uso a otros, el diámetro de la cámara es de 5, 10 m.
Todo
este conjunto arquitectónico, nos hace pensar en el gran esfuerzo realizado de
nuestros antepasados con los medios de que disponían. Estos grandes ortostatos
fueron realizados en las canteras próximas, transportándose las piezas mediante
troncos, sogas, tracción humana y animal; se preparaba una fosa de las
dimensiones adecuadas y se hincaba la piedra en vertical para formar las
paredes. La cubierta de esta estructura se preparaba mediante la creación
parcial de un túmulo para formar una rampa por donde subían las piezas que dormán
la tapa de la estructura y una vez colocadas estas, se procedía a cubrir todo
el conjunto mediante una colina artificial. Por último, serían colocadas las piedras,
que cierran y sujetan el conjunto lateralmente.
A
pesar del expolio sufrido, las excavaciones realizadas pudieron documentar
niveles de ocupación aún intactos, que aportaron abundante material arqueológico,
siendo destacables cuencos y vasos cerámicos, cuchillos de sílex, abundantes
puntas de flechas de un gran tamaño, además de alabardas también de sílex, dos
puntas de cobre, un ídolo placa decorado por ambas caras, una serie de
colgantes y cuentas de collar, que formarían parte del ajuar personal de los
individuos allí enterrados.
Biografía
Fotografías: Fernanda Vaquero.
Catálogo Monumental de José Ramón Mélida. Provincia de Badajoz.
La documentación que presentamos ha sido obtenida de la: “GUIA DE YACIMIENTOS ARQUEOLOGICOS DE EXTREMADURA”, sección de Prehistoria, pág. 49- 53. Junta de Extremadura.
José Antonio Pajuelo Jiménez
“CREANDO CULTURA”
domingo, 4 de octubre de 2020
CAURA, CAURIA, CAURIUM.
CORIA: CAURA, CAURIA Y CAURIUM.
Fue
el escritor romano Plinio el viejo quién es su “Naturalis
Historia” nos da a conocer el
nombre de las ciudades que estaban adscritas al distrito “conventus” jurídico de Mérida dentro de la ordenación
que hicieron las autoridades romanas. Entre las ciudades que menciona cita a “Caura” y
que posteriormente los romanos latinizaron el nombre convirtiéndola en “Cauria”. Posteriormente
el geógrafo Ptolomeo, un siglo después cita a Coria, llamándola “Caurium”.
En
el 197 a.C., la República romana dividió al territorio español en dos
circunscripciones a la que llamó Hispania Citerior, la más cercana a Roma y la
Hispania Ulterior. Esta última en el año 27 a.C., el emperador Augusto dividió
la Hispania Ulterior en dos provincias a las que dominó Bética y Lusitania. A
la citerior le dio el nombre de Tarraconense.
Cuando los
romanos vinieron a España, había principalmente dos clases de población en
territorio Vetón, a los que los naturales llamaban “civitates”
y “gentes”.
Coria
por su situación geográfica, en toda su historia, ha sido cabecera de la actual
provincia de Cáceres y por su misma situación local gozó de una situación común
entre los castros vetones. Los romanos para crear sus ciudades seleccionaban
aquellos lugares que tenían la posibilidad de ser potenciados a puntos clave
que le sirvieran para administrar un territorio. A estos núcleos los
denominaron “oppida”, ciudad.
Coria
fue una ciudad fortificada durante la época vetona, los romanos transformaron
la fortaleza en una ciudad de diseño romano.
Tras
la conquista romana, “Caura”, paso a llamarse Castrum Cecilium Cauriensis”, en
el siglo I a de Cristo, por el Consul Cecilio Metello Pio, convirtiéndose en
una ciudad estipendaria, es decir que no gozaba de los privilegios romanos,
pero podía seguir teniendo su organización interna, y tenían que pagar
tributos. La estructura administrativa romana estaba basada en la urbanización
tanto de la ciudad como del territorio urbano dependiente de ella, pero en un principio,
y dado que los poblados indígenas no tenían tradición urbana y seguían viviendo
en sus característicos poblados se hacian pactos (foedus)
en cada ciudad, o mediante el simple sometimiento a Roma (deditio).
No
hay constancia documental, pero parece que Coria pasó a ser municipio de
derecho latino a partir del famoso edicto de Latinidad promulgado por
Vespasiano en el año 73 0 74. Así parece deducirse de la inscripción latina que
menciona a un cauriense adscrito a la tribu Quirina. Así costaba en una lapida
funeraria colocada en el pavimento de la catedral y que no hemos localizado.
L. VALERUS // QUIR //
SEVERINO // VALERIA.M.F. //MARCIA //MALITO
VALERIA
MARIA, HIJA DE MARITO, ERIGIÓ ESTE MONUMENTO A SU MARIDO, LUCIO VALERIO, DE LA
TRIBU DE QUIRINA[i].
Lucius
Valerius Severino es uno de los casos de ciudadanos romano adscrito a la
Quirina tribu, documentados en Caurium; el otro procede de la cercana localidad
de Holguera. Por la presencia de la tribu Quirina se fecharía esta laude
sepulcral a finales del siglo I o primros
del II después de Cristo.[ii]
Así,
Coria fue reconstruida, según las nuevas formas de concebir la ciudad romana,
que se delineaba y construida según las exigencias topográficas del lugar. Los
romanos no planificaron Coria como ciudad amurallada, pues este pasó a ser
ciudad romana en los años 73 mas o menos y la muralla no fue construida hasta
finales del siglo III y principios del IV.
La
fundación de toda ciudad romana se realizaba mediante un acto religioso, el “augur”, o
sacerdote especializado en estas funciones, trazaba con su vara dos rayas
perpendiculares, en el lugar elegido para levantar la ciudad. Una raya llevaba
sentido Norte- Sur, y otra se marcaba en sentido Este- Oeste, posteriormente
encerraba la cruz señalada en un cuadro rectángulo, que seria el centro de la
ciudad y en este centro se construía el templo.
Después
de este primer rito, el augur tomaba
una junta de bueyes con arado de bronce y señalaba el recinto total de la
ciudad.
También
se marcaban las calles principales de la ciudad, una llamada “Kardo” de dirección norte sur, la
otra “decumanus”, de dirección
este-oeste. En la intersección de estas dos, se establecía el foro, que
era la plaza y en este se celebraba el mercado, se discutían los asuntos, y se
administraba justicia.
Coria
fue ciudad fortificada durante la época vetona, después de un largo periodo de
vida romanizada, los romanos amurallaron la ciudad, muralla que llevaba
intercaladas a lo largo de un muro una serie de torres cuadradas para dar mas
seguridad al sistema defensivo creado, Las torres tienen una separación entre
20 y 30 metros.
Las
murallas de Coria tienen un espesor de más de cuatro metros de ancho, la parte
externa de la pared son de sillería y el interior de estas está hecho de un
mortero de piedras rodadas de río y cal. La altura oscila entre diez y catorce
metros, variación debida a la exigencia del terreno[iii].
Esta
muralla de época romana es una de la mejor conservadas de Españas siendo un
magnifico ejemplar de la arquitectura militar romana, y como tal, su calidad
constructiva la hizo infranqueable durante siglos de historia. Los numerosos
asedios a la que fue sometida conllevarían a la necesidad de mantenimiento de
esta en las diferentes épocas de su historia. Es posible que tanto el trazado
como algunos lienzos sean de factura tardo romana, si bien muy modificados
incluso rehecho después de la conquista musulmana.
Actualmente se conservan cuatro puertas de acceso, de las cuales dos son de origen romano. Son las que se conocen como Puerta de la Guía o Puerta de la Estrella (fue modificada en el siglo XVI colocando en la parte superior un escudo de los Duques de Alba, Señores de Coria, y una imagen de la Virgen de la Guía, de ahí su nombre) y la otra como Puerta de San Pedro, o Puerta del Sol o Puerta Corredera.
Las
otras dos, llamadas Puerta de San Francisco ( también llamada Puerta de la Cava, o Puerta del
Rollo fue abierta en el siglo XVI junto al foso o cava del Castillo de Coria,
conectando la plaza del rollo con el conjunto histórico artístico) y Puerta del Carmen (o
Puerta Nueva, abierta en el siglo XVI para comunicar los arrabales del Carmen y
San Francisco), no son romanas, como se deduce de la documentación de
Aguado Bleye[iv]
fueron abiertas después de finalizada la Edad Media, y a partir de unas
agujeros que se habían practicado para facilitar la salida y entradas de sus
habitantes.
Cada
puerta esta franqueada por dos torres cuadradas, el arco de entrada de estas es
de medio punto y su paso está cubierto de bóveda de medio cañón. Para la
construcción de la muralla se aprovecharon multitud de piedras de sillería con
inscripciones que procedían, bien de sepulturas o de aras votivas o de
distintas edificaciones. El departamento de Historia Antigua de la Universidad
de Extremadura reeditó un nuevo Corpus de Inscripciones Latinas de la zona de Coria,
en el que colaboré con Julio Esteban Ortega profesor de este departamento, y en
el que detallamos y transcribimos cada una de estas inscripciones empotradas en
la muralla.[v].
José Antonio Pajuelo Jiménez
"CREANDO CULTURA"
[i] Velo y
Nieto, G CORIA, Bosquejo histórico de et ciudad y su comarca. pag.238. Madrid –
1947
[iii]
Iglesias Hernández. Miguel. EL AYER DE
CORIA. Colección de Temas Caurienses. Volumen 9.
[iv] Aguado
Bleye, Pedro. Manual de historia de España. Tomo I. Pag.279. Madrid 1958.
[v] Obra
cit.. Julio Esteban Ortega. Univ, Extremadura.
viernes, 25 de septiembre de 2020
Conjunto Monumental del Tiemblo.
LOS TOROS DE GUISANDO.
En el término municipal del Tiemblo en la provincia de Ávila se encuentra ubicado un conjunto artístico del arte prerromano o vetón que data del siglo II y I antes de Cristo, estas cuatro esculturas realizadas en granito representan a cuadrúpedos como toros o verracos, con preferencia a los toros pues en algunas de las cabezas se encuentran oquedades que corresponderían a la inserción de los cuernos.
“uno de ellos roto y medio enterrado, los
otros tres en fila, sus cabezas hacia el cerro, o sea, a oriente, y separados
entre sí por espacios de 1,70, 2,40 y 280 m. Son de berroqueña, varían poco en
tamaño, siendo su promedio de 2,70 de largo, 0,80 de ancho y 1,50 m. de alto
(...). Sus cabezas, aunque destrozadas a golpes, conservan algo de modelado en
las arrugas de la gorja y unos orificios en el testuz, donde probablemente se
afianzaban cuernos metálicos (...), dos de los toros muestran verdugones en la
nalga derecha, cual marcas de ganadería (...). En cuanto a ser toros y no
elefantes, no cabe duda. Pero lo que más celebridad les ha dado son las
inscripciones que se les atribuían, copiadas de unos en otros (...). Al fin la
crítica por un lado y la observación por otro, vienen a dar en tierra con este
pretendido monumento de nuestra historia clásica (...), el examen de los toros
mismos comprueba que ni existen grabadas en ellos ni han podido estarlo, y que
la falsificación no trascendió del papel, alegándose siempre, para no copiarlas
directamente, que el deterioro de la piedra impedía ya reconocerlas. Esto no es
exacto: la calidad del granito es excelente, y su superficie, preservada además
por musgos, resulta bien lisa excepto el costado derecho del primer toro, hacia
el sur, donde sí hay grabada una inscripción (...) He aquí su facsímile:
LONGINVS, PRISCO-CALA, ETIQ-PATRI-F-C.” ¡¿?!.
Los Toros de guisando, por Mariano
Serna Martinez.
miércoles, 12 de agosto de 2020
PIZARRA VISIGODA DEL BARRADO.
EL COLEGIO DEL RIO.
EL COLEGIO DEL RIO. El Renacimiento cultural placentino se apoya sobre cuatro pilares o instituciones docentes: La Cátedra de Gramática,...
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