miércoles, 21 de marzo de 2012

D.FRANCISCO JARRIN Y MORO. 1848.1912.

OBISPO JARRIN Y MORO

Don Francisco Jarrin, nació en Salamanca el 20 de Marzo de 1848. Estudio en aquel seminario la carrera eclesiástica, obteniendo el grado de doctor en Teología y en aquella Universidad la de Filosofía y Letras, facultad en la que era también doctor.
Fue coadjutor de Peñaranda y ecónomo de Ledesma, dirigiendo en el primero el colegio de san Miguel.
Hizo oposiciones y fue nombrado para la cátedra de Retorica y Poética del instituto de Gijón, del cual paso por concurso al de Cádiz; vino por permuta al de Ávila en el que fue profesor de Psicología, Lógica y Ética, explicando al mismo tiempo una clase en el seminario, y de allí pasó a Salamanca, en cuyo instituto regentó, durante mucho tiempo, la Cátedra de Retorica y de Ética.
En marzo de 1886, después de brillantes ejercicios, fue nombrado magistral de la Santa Iglesia Catedral.
Fue director del Boletín Eclesiástico, examinador sinodal, procurador del Ilmo. Cabildo en el Concilio Provincial de Valladolid, Secretario del Sínodo Diocesano.
Decano de la facultad de Teología, presidente de la Junta Diocesana por las bodas de oro de su Santidad León XIII, restaurador y presidente de la Academia de santo Tomás de Aquino.
Delegado de la Junta de Colegios Universitarios, Vocal de la Comisión Provincial de Monumentos y regente de la Escuela de Nobles y Bellas Artes de san Eloy. Todos estos y otros muchos cargos ejerció en Salamanca.Después de varios años de magistral, fue nombrado chantre.
Era académico correspondiente a la real Academia de la Historia.
Escribió las siguientes obras didácticas: Lecciones de Retorica y Poética por Jovellanos. Elementos de Retorica y Poética, Preceptiva Literaria, Religión y Moral. Publicó una antología de poetas españoles y varios opúsculos, obras científicas o literarias de poca extensión.
Fueron famosos sus sermones, siendo notables sus panegíricos o alabanzas del Beato Juan de Ávila, su oración fúnebre de Doyagüe y otras.
Pronunció 0 leyó numerosos discursos sobre materias profanas, entre ellos uno sobre las Bellas Artes y sobre las importancias de las bibliotecas.
Propuesto para Obispo de la diócesis de Plasencia, fue consagrado el dia 1 de Mayo de 1907, y hizo su entrada el 15 del mismo mes, le gustaba mucho nuestra ciudad, y solía pasar los veranos en la ciudad de Béjar, donde fundó un Centro Social, y contribuyendo con un importante donativo y suscribiéndose con una cantidad mensual para el sostenimiento del mismo.
Pero su labor se centro principalmente en un solo proyecto”la comarca de las Hurdes”
El 22 de Julio de 1912, hace una referencia en el periódico El Adelanto de Salamanca, del centenario de la batalla de Arapiles, refiere en el mismo: ¡ La ciudad de las lides pacificas celebra el centenario de la sangrienta lucha!. Salamanca olvida la victoria propia, y fija sus ojos en los memorables cerros. Cantos a los héroes y ruegos por los muertos. !Bien por ti ciudad bendita!. ¡Loor a los patriotas de hoy que ensalzan a los valientes de ayer!.
Como podemos resumir su vida
De los prelados ilustres y bienhechores que termino con el obispo Laso, vuelve abrirse para el bien de Plasencia y su comarca, con Don Francisco Jarrín y Moro. Hombre de gran talento y cultura que le hizo ocupar un lugar preeminente entre los intelectuales salmantinos; en Plasencia encontró un amplio campo en las que pudo desarrollar iniciativas beneficiosas y útiles: su inagotable caridad, que lo llevo a empresas hermosísimas de mejorar la vida de los hurdanos, derramando en aquella región a la que visito, sus dineros y sus favores, hallando en Plasencia medios para ejercerla, facilitando la vida al pueblo tan difícil en los principios del siglo XIX.

No podemos resumir su vida sin hablar de su secretario, ambos hicieron posible la labor educativa, humana y espiritual, en esa comarca extremeña conocida por las Hurdes.
Murio com 69 anos de edad. En visita pastoral en Ibahernando.

José Polo Benito
(Salamanca, 27 de enero de 1879 - Toledo, 22 de agosto de 1936)
Estudió en el Seminario de Salamanca los cuatro años de latín y 1º de Filosofía, continuó en Ciudad Rodrigo 2º y 3º de Filosofía y 1º de Teología. Volvió a Salamanca en 1897 para terminar los estudios, doctorándose en Teología y Cánones. Siendo todavía estudiante dirigió La Semana Católica.

Ordenado sacerdote en 1904, inició su actividad pastoral como coadjutor de Sancti-Spíritus (Salamanca). En 1905 fue nombrado catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca, y capellán de las religiosas franciscanas de la ciudad; en 1907, Secretario de cámara del Obispado; en 1908, canónigo y examinador sinodal. En 1911 marchó a Plasencia como maestre-escuela de la catedral de esta ciudad; en 1912, secretario del Gobierno Eclesiástico y administrador de los fondos de esta diócesis; en 1913, gobernador eclesiástico por vacancia de la sede en 1913, y en 1918, deán de la catedral. Dirigió la revista Las Hurdes, organizó el Congreso Nacional Hurdanófilo celebrado en Plasencia y fundó y dirigió el periódico Regional (1907-1914). Participó en el Congreso Eucarístico Internacional de Viena, en el Congreso Social de las Asociaciones del Norte, celebrado en Plasencia, en la Asamblea de la Buena Prensa, en Zaragoza, y en el Congreso de Previsión Social de Barcelona.

Fue un clérigo y escritor español, deán de las catedrales de Plasencia y Toledo, presidente y consejero de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Plasencia y promotor del viaje de Alfonso XIII a las Hurdes en 1922. Desarrollo una intensas actividad intelectual y periodística, y fue condecorado con la Cruz de Oro del Santo Sepulcro de Jerusalén.
El 25 de enero de 1923 fue nombrado deán de la catedral de Toledo, donde continuó su actividad pastoral y humanística. Ingresó como académico en la RAH el 5 de abril de 1925, y fue asimismo vicepresidente del Consejo del Patronato de Previsión del Instituto Nacional de Previsión, presidente de la Comisión Provincial de Monumentos, de la Esclavitud de Nuestra Señora del Sagrario y de la Dirección de Peregrinaciones a Roma y Oriente. Colaboró con asiduidad en los periódicos ABC y Mundo Católico, así como Prensa Asociada, y dirigió la revista Tierra santa y Roma. También escribió para La Razón de Buenos Aires y otros periódicos y revistas extranjeros. Se presentó a las elecciones de las Cortes Constituyentes en 1931.

Murió asesinado al comienzo de la Guerra Civil Española, fusilado en la Puerta del Cambrón de Toledo junto a un grupo de 80 personas, entre los cuales estaba al parecer Luis Moscardó, el hijo del coronel Moscardó, defensor del Alcázar de Toledo y Manuel Basarán del Águila. Fue beatificado junto con otros 497 mártires por el papa Benedicto XVI el 28 de octubre de 2007 en Roma.

Obras:
Fundador del periódico “REGIONAL” en Plasencia.
Director de la revista las “HURDES”.

El Hogar Jurdano:

Consejos para la construcción en las Hurdes de viviendas sanas y baratas. Este trabajo recibió el premio Legado Poel en el año 1919-1911, convocado por la sociedad Española de Higiene para aquellos artículos cuyo contenido incidiera favorablemente en el avance médico e Higiénico. En el expone la división de la Comarca hurdanas en concejos, con la población de derecho y el número de edificios habitados. Posteriormente refleja la realidad de hogar hurdano, la situación, las características, la dependencia, el abastecimiento de agua y los problemas derivados del secular atraso de que arrastraban. Y lo compara con el posible futuro hogar, tipificado en la salubridad, comodidad y economía; marcando las modificaciones que deberían realizarse en cuando al tipo del suelo, la exclusión del abono de las viviendas, la orientación, la construcción y los materiales empleados ( madera y pizarra).

Las Hurdes y la Esperanza de las Hurdes:

Lo publica en el Congreso Nacional de Educación Protectora de la Infancia Abandonada, donde expone las miserias de la comarca extremeña, cuyas gentes vivían en el “sello avergonzado de salvajismo”. Critica la versión tan sesgada que ofrecieron de ella Lope de Vega, Mandoz, Alonso Sánchez etc. El autor expone de manera objetiva la realidad de los diferentes pueblos de la citada comarca, el tipo medio hurdano, la alimentación y el trabajo, el carácter, la elevada mendicidad, y las altas tasas de mortalidad.
Posteriormente critica las deudas que la Diputación Provincial tenía con las nodrizas hurdanas, el elevado número de niños que salían a lactarse a esa comarca procedente de los hospicios de Plasencia y ciudad Rodrigo, el problema de las papeletas, por lo que unos individuaos se comprometían a cobrar el sueldo de las nodrizas, restándole un elevado porcentaje de su dinero entre el 10 y el 30 por ciento.
La carencia de educación de los niños acogidos y la buena labor desarrollada por el obispo Francisco Jarrin, mediante importantes donativos, creación de escuelas, la conservación de caminos y la atención a la mendicidad.
En su honor existe en Salamanca la Calle Deán Polo Benito
Los restos mortales de José Polo, sacerdote asesinado en 1936, fueron exhumados hace unos días - La lengua, cerebro y varios órganos internos se encuentran en buen estado de conservación.
 «Tras ser ametrallado, a José Polo no le asestaron el tiro de gracia. Su craneo no mostraba ningún agujero de bala. Su rostro, por el contrario, fue repetida y salvajemente golpeado cuando aún estaba con vida. La expresión que todavía refleja su cara es la del dolor, un dolor terrible y desgarrador». El que así se manifiesta es Jorge López Teulón, sacerdote y postulador de la causa de beatificación de los mártires de la archidiócesis de Toledo. A finales de septiembre, López Teulón, junto con el arzobispo de Toledo, el cardenal Antonio Cañizares y varios sacerdotes más, asistieron a la exhumación del antiguo deán de la catedral toledana, José Polo Benito, asesinado por odio a la fe el 22 de agosto de 1936.

Departamento de incestigación y divulgación de la A.C.P."PEDRO DE TREJO"
"SEMBRANDO INQUIETUDES"

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Desde hace cuatro décadas, personajes incansables rescatando el recuerdo de nuestras raíces culturales. Nuestro deseo es compartir esa experiencia, con el ánimo de continuar con la herencia de nuestros antepasados.