lunes, 2 de marzo de 2009

ERMITA DE LA SALUD

ERMITA DE LA VIRGEN DE LA SALUD.
Esta ermita de la Virgen de la Salud ha sufrido varias e importantes modificaciones desde su construcción. Su estilo actual es colonial.
Cuenta la tradición que cuando Alfonso VIII volvió a reconquistar la ciudad al moro Aben-Jucet, traía con el una imagen de la Virgen, y que para darle las gracias por la victoria, mandó que se hiciera una copia de ella y que fuera colocada sobre las murallas, encima de la Puerta de Trujillo, que es por donde entraron en la ciudad.
La imagen de la Virgen con el Niño en brazos que hay en la actualidad, es de piedra policroma del siglo XVI, aunque la policromía es del XVIII.
La primitiva capilla era muy pequeña, pues se cuenta que solo cabían el celebrante y dos o tres fieles, y como la devoción a esta imagen ha sido siempre muy grande, por lo cual se decidió en el año 1.712 hacer un cajón donde se recogerían limosnas para realizar la ampliación de la ermita. En el año 1.718 tenían ahorrado 3.258 maravedís.
Como esta ermita está enclavada encima de la muralla de la ciudad, se pidió permiso al ayuntamiento para utilizar los dos cubos que protegían la Puerta de Trujillo, a lo cual accedió el concejo.
En este año de 1712 se arrendó un horno para hacer las tejas y ladrillos para la nueva ermita
En el año 1.721 se empezó a construir la capilla actual, para lo cual se derribó parte de la muralla, y los dos cubos o torres laterales que protegían la puerta. Estos dos cubos son las dos habitaciones que hay a los lados de la capilla, uno destinado a sacristía y el otro sirvió como almacén de objetos en desuso, en la actualidad se le ha limpiado y sirve como pequeño museo del templo; a este cuarto se le conoce popularmente como “el cuarto de los faroles”, ya que en el se guardaban estos utensilios cuando no se utilizaban. Es muy curioso que en la bendición de la nueva ermita se dejara sin bendecir este cuarto para poder utilizarlo en actividades profanas.
Este cuarto sirvió en algunas ocasiones de refugio de peregrinos, e incluso se les llegó a proporcionar comida en él.
La obra se empezó el día 3 de Abril de 1.721, el día 3 de junio de ese año se sacó la Virgen en procesión y se la llevó a la catedral en la cual se la instaló en la capilla de San Juan. El día 2 de abril de 1.725 se inauguró la nueva capilla y se celebró la primera misa en ella.
El día 22 de Mayo de 1.723 se volvió a llevar la imagen de la Virgen a la nueva ermita.
La piedra labrada para la construcción de la capilla fue donada por la familia Ansano Carvajal, y la piedra del arco donde se sustenta la capilla fue traída de la casa de los Carvajal del Berrocal. El arco de piedra de la puerta de entrada a la ermita fue traído de la derruida ermita de San Cristóbal. El precio de la piedra labrada que se empleó podría haber valido más de 3.000 ducados. También le regalaron a la Virgen este señor y su esposa, “un manto de tisú de oro con torre de tafetán y encaje de Milán de oro fino, de una cuarta de ancho, y el componente para guarnecerlo”.
A cambio de esta donación el señor Miguel Ansano de Carvajal solicitó el derecho de “vistas” de la ventana del cuarto de los faroles, para el y sus descendientes.
Hay que tener en cuenta que en lo que hoy es la salida del “Cañón de la Salud” se celebraban en esa época muchos acontecimientos sociales, como toros, teatros, ejecuciones, etc.…, por lo tanto desde la ventana citada se tendría una perfecta visión de los espectáculos allí realizados sin que les molestase nadie.
El costo de la obra fue de unos 46.000 reales, que se pagaron de las limosnas recogidas por la Devoción.
El retablo es barroco y en el se encuentran tres cuadros que representan a San José, Santo Domingo, y San Francisco de Asís. En los laterales del retablo hay dos urnas de cristal con las figuras del Niño Jesús y San Juanito, estas figuras se trajeron de Madrid, y costaron 690 reales, el transporte, repisas y dorados valieron 510 reales. Una curiosa imagen de Santa Filomena en otra urna, esta imagen cuenta la tradición que la trajo a Plasencia un coronel médico desde las Filipinas
El primitivo nombre de esta imagen era el de Nuestra Señora la Virgen de los Remedios, pero debido a los años de peste que asolaron a toda España, y a los muchos milagros de curaciones que realizó la Virgen entre sus devotos, los cuales la pedían que los curase, o sea que les diera la salud perdida, el pueblo la empezó a llamar la Virgen de la Salud, y así se la conoce desde entonces hasta hoy. El cabildo catedralicio aprobó el nuevo nombre de la Virgen, el día 14 de junio de 1.653.
En el año 1.760 se construyó un órgano para esta ermita costó 4.600 reales, que fueron aportados por las limosnas de los fieles. Dicho órgano se vendió en el último tercio del siglo XIX.
En esta ermita hay una lámpara de las que servían para iluminar, que estuvo manando aceite durante varios días. Este hecho milagroso fue testificado por escribanos (notarios) y numeroso público que vio el milagro.
Así mismo el aceite derramado, se utilizó para ungir a los enfermos, y también se conservan certificados médicos de la época en los cuales atribuyen las curaciones a poderes sobrenaturales.
(Este mismo hecho milagroso sucedió en el año 1.613 con la lámpara que tenía el Cristo de la Bien-Parada, del pueblo de la Abadía. La lámpara se encendió sola y estuvo manando aceite trece días, se llenaron cuatro cántaros. Con este aceite se realizaron muchas curaciones consideradas milagrosas. El obispo de Coria mandó un visitador para comprobar el milagro y una vez comprobado, mandó que fuese publicado.)
En la restauración que se lleva a cabo estos años se han descubierto varios dibujos esgrafiados en la fachada principal, estos dibujos estaban tapados por la cal. Así mismo se han descubierto varios libros en un armario de la sacristía, (mayo de 2.000) uno de ellos es un libro o cantoral de música hecho exprofeso para esta ermita. El cantoral fue realizado en el año 1.745 en Jarandilla de la Vera, en el taller de Juan Sánchez de la Plaza. Fue donado a la Virgen por la devota placentina Anastasia de la Calle, que fue quien pagó su elaboración. Las hojas del libro son de pergamino y las pastas son de madera de roble y tiene herrajes en su lomo y cierre. Se puede admirar este bello libro en una urna en la capilla de los faroles (derecha entrando).
La restauración del citado libro ha sido hecha por el prior de Yuste, Fray Francisco de Andrés. Siendo entregado en el mes de marzo de 2.001.
En la sacristía y en el llamado “cuarto de los faroles” se pueden contemplar varios cuadros de diferentes escuelas y la mayoría de autores anónimos. Uno de estos cuadros representa a San Francisco de Borja, y se cree que estaría en el convento de los jesuitas, los cuales al ser expulsados repartieron sus objetos de culto por las iglesias de la ciudad.

La fiesta de la Virgen de la Salud se celebra el último domingo de Septiembre, en estos últimos años se va perdiendo la tradición del "ramo". Este "ramo" era un mercadillo de frutos, dulces, y golosinas que se hacía en la calle de Trujillo. Todavía se conserva la venta de papeletas para la rifa del "cerdo de la Salud", aunque ya se suele dar su valor en metálico, en vez de rifar el animal. Se sigue manteniendo la tradicional novena a la Virgen de la Salud, la cual es muy original ya que se realiza de manera continuada por las tardes de los días destinados a ello. Consiste esta novena en unas alabanzas ala Virgen, las cuales las suelen leer niños del barrio entonándolas con una cantinela muy particular. El acto no dura más de 10 minutos, y a continuación se empieza otra vez, turnándose varios niños para realizarlos. Como la capilla es muy pequeña se ven grandes colas de fieles esperando para hacer la novena. Se sube por la escalera de la derecha, se realiza la novena y se baja por la escalera de la izquierda. El texto de la novena data del año 1.725 y es distinto cada día de esta, fue compuesto por un devoto que lo regaló a la Virgen.
Todavía se conserva la tradición de los “pedidores”, los cuales llevan un cepillo metálico y una vara con el remate adornado por la imagen de la Virgen, van acompañados de un tamborilero, que sirve para anunciar a estos “pedidores”
Esta Devoción de la Salud, tenía la costumbre de salir todas las mañanas a rezar el Rosario por las calles de la ciudad, siendo el recorrido diferente cada día. En alcalde Evaristo Pinto, primer alcalde republicano de Plasencia, prohibió este Rosario de la Aurora, alegando que molestaba al descanso de los obreros.
La cofradía de la Virgen de la Salud es una de las más dinámicas de la ciudad, está empeñada en volver a dar todo el esplendor a su ermita y poco a poco está restaurándola por completo.
En la pared que mira hacia el puente de Trujillo se puede ver encima de la puerta de entrada un escudo de los Reyes Católicos, y a la izquierda saliendo de dicho arco vemos una lauda con el escudo de la ciudad. Esta lauda se la dedicó Plasencia al obispo González Lasso de San Pedro, por su gran labor constructora.
En el mes de febrero del año 2.000, se realizó una ordenación de los documentos de la devoción de la Salud, esta operación fue llevada a cabo por la archivera del ayuntamiento Dñª. Esther Sánchez de la Calle y la historiadora doña Mercedes Orantos. Los documentos fueron limpiados, clasificados y guardados en carpetas dentro del Arca de las Estrellas, que es el sitio donde se conservan desde hace muchísimos años. La directiva de esta devoción, inexplicablemente, no dejó que fuesen fotocopiados ni reproducidos, con lo cual sigue latente el peligro de que se puedan perder documentos de hace más de 300 años, y que al ser únicos su perdida es irreparable.
Nuevos datos: En noviembre de 1855, agradecidos los hijos de la ciudad a la total desaparición del cólera, aquel espantoso morbo asiático que se cobro de cada pueblo tributo tan crecido de vidas humanas, la sacaron en concurridisima procesión pareja a la que unos meses antes se la hizo en devota y confiada rogativa.
En el otoño de 1883 la ciudad vivía jornadas de alarma y de creciente desasosiego por los casos repetidos de viruela que se venían registrando. La Directiva de la Devoción con  plausible criterio - dice el Acta del 23 de Septiembre-  la propagación de la enfermedad que acaso tomaría incremento con la aglomeración de los devotos en Capilla tan pequeña y con el contacto de los sanos con los que invadidos no estuviesen aun completamente restablecidos - acordaron celebrar la tradicional novena fuera de la ermita.
Obtenidos los correspondientes permisos el 29 de septiembre del mencionado año, " se trasladó profesionalmente, concurriendo numeroso pueblo y el M.I. Ayuntamiento, la Imagen de Nuestra Señora por las calles de Trujillo, Plaza y Zapateria a San Vicente donde permaneció hasta el 14 de Octubre en que se trasladó con igual acompañamiento por las calles antes citadas pero en sentido inverso.
Por ultimo para llevar a cabo la restauración en el decorado de la Ermita se la llevó en procesión el 27 de Abril de 1913 a Santo Domingo donde permaneció hasta el 12 de Agosto en que de nuevo se la trasladó acompañada de un inmenso gentío  a su capilla.


DEPARTAMENTO DE RECOPILACION DE LA A.C.P. "PEDRO DE TREJO"
SEMBRANDO INQUIETUDES.

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Jose Antonio:Médico. Pedro:Industrial,Documentalista. Pero sobre todo, y desde hace cuatro décadas, personajes incansables rescatando el recuerdo de nuestras raíces culturales. Nuestro deseo es compartir esa experiencia, con el ánimo de continuar con la herencia de nuestros antepasados.