viernes, 24 de octubre de 2008

LA CATEDRAL DORADA



Este relato escrito a finales de siglo XVI, se publico en unos de los libros escritos de las curiosidades de España dedicándoselos al Príncipe de Piamonte, el primogénito del Duque de Saboya, muerto en 1580, posteriormente en 1886 se reimprimio la obra, y en unos de sus libros, tomo II, en su pagina 254, nos dice…

“”El cual, prosiguiendo su camino fué á Toreil, y de allí a la venta de Masagona, en donde en toda aquella tierra vid que araban los bueyes con unos ramplones como medias herraduras. De allí fué á Malpartida, donde se labra hoy día una iglesia de San Juan Bautista harto buena, y de ahí otro día á Plasencia, donde vio la iglesia catedral, que es de las cosas curiosas que hay que ver en España: un verdadero joyel de oro. Solo se nota por falta ser el cabo de altar bajo, mas el principio es tan rico que parece que nunca se ha de acabar. La obra es delícadissima, y las junturas de las piedras tienen un dedo de oro. La raya que en ellas había de quedar señalada esta tan dorada, que el oro embebe la blancura; en una palabra, acabada será obra digna de ser vista. Tiene el Obispo quarenta mil ducados de renta; es tierra regalada, y es el vergel de Castilla por las frutas que en esta Vera de Plasencia se hallan; ciudad opulenta en muchas cosas; terná al pié de cinco mil vecinos; hay gente noble, que vive allí el Marqués de Mirabel y muchos hidalgos, y gente de pro y hartos mayorazgos. Por la cual, por breve tiempo discurrió el Pelegrino, y fue de allí á Santo Domingo, un monesterio bueno y claustro muy alegre, con una sacristía hecha desta obra de Talavera, cosa curiosa harto. De allí fué a San Francisco y á Jesus, otro monesterio, y acabadas las devociones, fuese a los recreos que los frailes tienen, entre los cuales es una isla bien arbolada, formada por un rio, que Xerete se llama, y gozala más que nadi Don Favian de Manroyo’, que es un caballero de muchas partes...””

Hoy dia, nuestra Iglesia Catedral esta siendo restaurada, no sabemos lo que nos encontraremos, pero será impresionante, si estos relatos son tan reales como creemos.

Departamento de Documentación. A.C.P. “ Pedro de Trejo”

martes, 21 de octubre de 2008

FERNAN PEREZ



EL JEFE DE UN BANDO o EL ADALID.
Fui el Jefe de los Monroyes…
Fui el adalid Hernán Pérez

Poco mas de un siglo había transcurrido, desde que el Rey D Alfonso VIII ensanchando las fronteras de Castilla, había fundado nuestra Ciudad, rodeándola de un ceñidor de almenas y fortaleciéndola con la cerca de sus murallas, hoy parcialmente existente, no por la carcoma de los siglos sino por la mano de los hombres y que fue construida por la premura de las circunstancia, en el periodo de nueve meses, empleándose en su edificación once mil hombres.
Entre los caballeros que vinieron a poblar esta nueva ciudad, se contaban los antecesores de Fernán Pérez, que entre otros servicios que prestaron a la población fue dotarla del templo de San Nicolás, que hoy existe tal y como entonces fue construido y cuya fabrica y arquitectura patentizan los tiempos de su fundación.
Fue pues nuestro caballero Fernán Pérez, hijo se otro llamado Fernán y de Dña. Estefanía Rodríguez, y sobrino por parte de su padre, de un famoso Abad de Santander, también Placentino, distinguido en el servicio de la Reina Dña. María viuda del Rey Don Sancho el Bravo.
Nació nuestro protagonista en Plasencia sobre el año 1300 y se señalo en el servicio de los Reyes Don Alfonso IX y de su hijo Pedro. Valeroso Adalid sirvió con su persona y vasallos al Rey Don Alfonso en la batalla de Tarifa, cerco de Algeciras y sitio en Gibraltar. El mismo Rey hace mención se sus servicios en la confirmación de la villa de Valverde y de la población de Monroy que fue a treinta días de Diciembre en Sevilla, Era de 1382 que fue el año 1344, expresándose en estos términos “ E yo por facer, bien y merced al dicho Fernán Pérez por muchos servicios y bienes que me ha fecho y que hace cada día”
Rendida la ciudad de Calatayud al Rey Don Pedro de Castilla, este dejo en ella por gobernador de la misma, a nuestro paisano Fernán “que se trato con los de la ciudad como un buen caballero y hubo entre ellos muy grande conformidad” como la historia dice.
Sirvió al Rey Don Pedro hasta que murió el Campo de Montiel y entonces se retiro a su casa, ya desconfiado del palacio y de la Corte del príncipe.
En este tiempo y por cuestiones políticas, como diríamos hoy, pues unos seguían el partido de D. Pedro y los Almaraces la causa de Don Enrique, la ciudad y su tierra ardían en los dos bandos. Fernán Pérez era el jefe de los Monroyes, o Pedristas y Blasco Gómez lo era de los Almaraces, que seguían a D. Enrique. Aconteció pues que en una ocasión viniéndose a las manos ambas parcialidad junto al pueblo de Valverde de la Vera, murió en la refriega, peleando como un caballero el jefe de los Almaraces, Blasco y Gómez. Este tenia un hijo llamado Diego que a la razón servia con Don Enrique, y pasando un día nuestro Fernán a la vista del campamento de Don Enrique estaba Diego con el Rey y este volviéndose á él e irónicamente le digo por el Fernán, matador de su padre,” Diego allí va tu amigo”. Diese por entendido Diego de Almaraz y reuniendo a sus vasallos, y acampanándose de caballeros deudos suyos, forman una hueste y emprende la persecución contra Fernán. Alcanzaron a este cuando se retiraba al pueblo de Valverde, lleno como acontece de desengaño cortesano, dando su causa como pérdida con la muerte del rey Don Pedro, a quien sirviera contra Don Enrique. Trábense en pelea el Diego y su gente con los pocos que acompañaban a Fernán, vencen a estos y muere nuestro Adalid atravesado por las lanzas de los partidarios de don Diego.
Su cuerpo fue traído a Plasencia donde fue sepultado en la Iglesia de San Nicolás, que como sabemos había fundado, donde aún se conserva su sepulcro levantado del suelo, inmediato al altar colateral del lado de la Epístola


DEPARTAMENTO DE DOCUMENTACION DE A.C.P, "PEDRO DE TREJO"

martes, 14 de octubre de 2008

LA BODEGA DE SANTO DOMINGO


En los boletines oficiales de provincia de Cáceres correspondientes a los días 24, 27 y 31 de marzo de 1838. En ellos hay una detallada relación de los muebles, enseres, ornamentos, existencias en víveres, cantidad y clase de ganados y demás efectos del convento de los padres dominicos de Plasencia, recogida por las oficinas de Rentas y Arbitrios de Amortización (la de Mendizábal) de esta provincia para ser subastada.
Esta lista ocupa seis páginas completas de los boletines. En ellas se detallan, entre los muebles y efectos, desde «un perol grande» a una «olla de campaña», «una chocolatera de cobre» o «tres trévedes de hierro sumamente usadas». Y así son señalados mas de 400 objetos.
Nos detallan los boletines, por ejemplo, cosas corno «un cubo de madera con barretas de hierro para sacar agua de la cisterna que hay en el refectorio» (que hoy existe). «En dicho refectorio, prosigue la relación, hay un bodegón pequeño, (que también se conserva) en el que se halla una tinaja con tres arrobas de vinagre».

Sabido es que la Orden Dominica ha sido de siempre aficionada a la buena mesa- Y no hay buena comida si no está acompañada de un buen. vino. También es sabido aquel dicho Que dice que ‘para ser un buen dominico, es menester ser hombre de grueso cuello y sufrido y ancho estómago’. Y los predicadores de Plasencia, a juzgar por cómo tenían provista su despensa y dotada su bodega, seguían fielmente la tradición.
Pero hoy nos ocuparemos, solamente y de una forma resumida, de lo que fue la bodega del convento dominicano.
En los boletines mencionados nos detallan lo que había en ella: 4l tinajas empotradas, algunas inservibles. En ellas se guardaban 48 arrobas de aceite y seis de borras También había cuatro pellejos viejos para vino; dos mas al uso; seis tinajas con 120 cántaros de vinagre; una tinaja, sita la derecha, con cabida para 90 cántaros; 16 tinajas empotradas de diversa cabida , una cuba grande de madera con cinchos de hierro y 120 cántaros de capacidad; otra, de madera, con cuatro cinchos de hierro y cabida para 110 cántaros; otra, asimismo de madera, con cuatro cinchos, de 40 cantaros; otra, del mismo tipo, con 77 cántaros de cabida; una cubeta pequeña, de 10 arrobas; 48 canillas de tinajas; una tinaja llena. con 40 cántaros de vino; dos tinajas de50 cántaros, dos de 44 cántaros, dos de 16 y dos de 38; así como otras con capacidad para 40, 12, 5, 16, 30, :38, 36, 54; una más con seis cántaros de aguardiente; ocho tinajas vacías; o una cuba vacía de madera, de 50 cántaros de cabida
Aparte de esta relación, los boletines enumeran todos los utensilios que se empleaban para las tareas propias de una bodega, que no detallamos para no alargar este trabajo, visto que, por los expuesto, demuestra lo bien que estaba dotada la bodega de los dominicos, ya en su época de decadencia. Este hecho nos hace pensar en cómo sería la bodega en sus tiempos de esplendor
El vino de esta bodega procedía de la uva que se producía y recolectaba en el viñedo de Calzones’, en la sierra de Santa Bárbara, y se elaboraba en la bodega que aún existe y que, también, nos describe Pascual Madoz, en 1844. Sólo diré que es una bodega excavada en roca, de tres niveles, con un ingenioso sistema de elaborar el vino en la parte superior y, que en el caso de reventar alguna tinaja al fermentar el vino, éste quedaba recogido en la parte inferior, en otras tinajas.
La cabida de esta bodega era de unos 2000 cántaros
Finalmente, diremos lo que nos cuenta Alejandro Matías Gil., en ‘Las Siete Centurias’, sobre cómo celebraran y festejaron los dominicos la expulsión de los jesuitas (sus grandes rivales en el campo religioso y educativo) decretada por orden del rey Carlos 111. el dos de abril de 1767. Matías nos dice «Los orgullosos dominicos del convento de esta ciudad, y en el mismo día, celebraron la expulsión de los jesuitas con una opípara comida en comunidad.
Este dato es debido a referencia fidedigna de un individuo, hijo del convento de San Vicente. Las dos ordenes, de jesuitas y predicadores, estaban enceladas, y la comunidad no podía menos de reflejar las pasiones de los individuos que la formaban, como ha sucedido, sucede y sucederá siempre».


J.M. VAZQUEZ GONZALEZ (+) de la A.C.P

SEMBRANDO INQUIETUDES. A.C.P. "PEDRO DE TREJO"

martes, 7 de octubre de 2008

PITARRAS Y VIÑAS

Era tradicional en Plasencia una vez llegada la temporada de correr las primeras “canillas”, se abría la época de hacer el recorrido que se solía hacer por las diferentes bodegas de la ciudad, para probar las diferentes pitarras, no faltando con ellas las aceitunas aliñadas, para los clientes que llevaban en sus bolsillos el consabido trozo de bacalao, la morcilla patatera y el chorizo. Todo un menú clásico.
Comenzaremos por citar, la del paseo de los tristes, conocida como la del “ Serradillano”, la del barrio de Higuerillas, y la antiguamente celebre “ Capote” donde solían ir los lunes, que como es sabido era día feriado para los zapateros. Allí acudían provistos de comida y estaban degustando el famoso vino de don Ángel Delgado, dueño de la viña. Pero lo mas curioso sucedía al atardecer cuando comenzaba el desfile de la mujeres de los zapateros que acudían a recoger cada una a sus maridos para ayudarles a regresar a casa pues normalmente al cabo de todo el día estar empinando el codo no estaban algunos en condición de por si solo hacerlo.
Junto al puente de San Lázaro, se encontraba la bodega de “Peñascarol”

La bodega del resbaladero de San Martín, de Anastasio Sánchez, tal vez la mejor y de mas capacidad, pues se elaboran hasta mas de dos mil cantaros, pues había tinajas de 150 cantaros, bodega con una gran bóveda de cañón. Pisaban la uva de la Viña Marralla del Puerto, que llevo durante años el Sr. Santos.

La de la calle del Rey es sin duda la mas antigua y curiosa de Plasencia. Propiedad hoy del Ayuntamiento, conserva una tinaja donde en caracteres góticos nos dice que allí se elaboraba vino de la viñas de la “Florisas”( Espartal),año de 1636, tenia el lagar de cantería de una sola pieza. Y una antiquísima prensa con los utensilios de madera, una autentica maravilla. La viña de la Florida pertenecía a los franciscanos, y a finales del pasado siglo era dueña doña Dolores Clavijo, y posteriormente fue propiedad de don Pedro Sánchez-Ocaña Acedo-Rico, en esta época elaboraba el vino el Sr. Fernando Rubio y Juan Fernández “Pasaera” o “Poleo”, se solía beber el famosísimo vino “ojo de Perdiz”

En la calle Ancha había dos, la de D. Pedro Conejero “Menosmal”,así llamado porque siempre decía…menos mal que tenemos pitarra, menos mal que estamos todos…etc.. hombre de prodigiosa memoria y de una gran amabilidad la del Sr. Manuel Calle o del Calamoco, así conocido por que fue el guarda de la dehesas de este nombre, planto su viña y la de su finca Cabeza de Hierro. Aquí el menú clásico era: el bacalao bien salado, careta de cerdo asada, morcilla de patatas y calabazas y queso, en sus últimos tiempos fue regentada por el Sr. Pascual Calle y su esposa la señora Eusebia Martín, tenia en su bodega diez tinajas de sesenta arrobas cada una, y cuatro o cinco pequeñas, en una de ellas constaba una fecha del año 1460, con una estrella de David, de cerámica tosca, quizás la mas antigua que se conserva en esta ciudad.,tenia lagar de una sola pieza y prensa de madera y hierro.
La viña de la “Fabrica” o “Anas del Cabildo”, fue un extenso viñedo que pertenecía a la Catedral, posteriormente fue dividida en varias propiedades, una de las cuales pertenecía a Pedro Conejero “Menosmal”, que la compro en el año 1920. En los bajos de su vivienda solían vender el vino, estaba contigua a la ermita de la Salud. ante el escándalo que producían los clientes la Directiva de la Devoción de la Salud, le prohibió la venta del vino en la sacristía, pasando la venta al número 12 de la calle ancha, casa de Estefanía Delgado Palacios suegra de Menosmal.

La viña “ Calzones” Mandoz la describe en el año 1836, nos dice: gran viñedo situado en la sierra de Santa Bárbara, perteneció a los dominicos, tiene una magnifica casa y una gran bodega, las tinajas estaban colocadas de una forma muy particular, pues tenían abajo una especie de subterráneo, de modo que si la fuerza de la fermentación del vino estalla la tinaja, nada se pierde de liquido, porque se vuelven a recoger en las que están debajo, por medio de unos conductores que estaban preparados para tal efecto. Además de esto esta construcción facilitaba el trasiego con poco trabajo y ningún costo: pues solo hay necesidad de corre las canillas, y el vino se traslada de unas vasijas a otras. Tenia una capacidad de unos dos mil cantaros. Esta bodega estaba excavada en roca y disponía de tres plantas.


En la calle del sol, había dos la del “Lanero” y la del “Calao”. En la puerta del Sol estaba la de Matías con su vino de mistela.,las bodegas del Carmen en la calle Andrés López. Otra viña y bodega de gran fama era la de la viuda Ayala, madre del cura Paco Ayala.
La de los Majuelos, (Majuelos, en Logroño es una viña de cepa nueva) que pertenecía a Doña Luisa Ortiz y vendió vino durante años en el local que había en la salida de la puerta del Sol, donde existía una carbonería

La del Sr. Roque, abuelo de Doña Manolita Paredes, tenían una viña situada en los Magüelos de San Ignacio.

La viña de los Mareques, en la carretera de Montehermoso.

En el siglo XIX, muchas de las viñas de nuestra ciudad fueron desapareciendo cuando la temible epidemia de la filoxera, no había remedio de paliar la epidemia, por lo que fue necesaria de importar plantas procedentes de América y resistentes a la filoxera.
Resumiendo, Viñas hubo muy buenas y famosas, entre ellas las mas importantes fueron: Viña de las “Florisas o Espartal”, “ Calamoco”, “Mazuela”,”Calao”,”Majuelo de San Ignacio”,”la Pepona”,”La Fabrica”, o “Anas del Cabildo”, “Piedras Negras”, “Cabeza de Hierro”, “ La Marralla del Puerto”,” los Majuelos”,” la del Carmen”,“Mareque”,”Genesio”,”Capote”,”Calzones”, “Matute” etc..
A titulo de curiosidad, “las botellas eran etiquetadas desde la antigüedad, en Grecia las ánforas llevaban el nombre de procedencia del vino, y con los romanos se añadió el nombre del cónsul, y el año de la cosecha. Así, las botellas llevaban etiquetas parecidas a esta: “Vino de ….., Año del Consulado Lucio….”, era necesario estar al corriente de la política, para saber el año exacto de la cosecha. A veces en los toneles se ponían placas metálicas, que para los grandes vinos eran de plata indicando la procedencia y el año. Las etiquetas de papel pueden datarse desde el comienzo del siglo XVI.
En la Edad Media, cada vez que se abría una botella, el catador probaba un poco de liquido,,no como ahora para conocer si el vino esta en buenas condiciones para servirlo, si no para comprobar si estaba envenenado, así que el oficio de catador no era una ganga por entonces.

José Maria Vázquez González. (+)

SEMBRANDO INQUIETUDES. A.C.P. “PEDRO DE TREJO”

miércoles, 1 de octubre de 2008

PLASENCIA Y SAN MIGUEL

ERMITAS DE SAN MIGUEL
Varias ermitas hubo en Plasencia con esta advocación del Arcángel San Miguel. Una de ellas estaba en el cerro de su nombre, la cual fue destruida cuando se hizo la carretera Nacional. 630. De este cerro y ermita salieron los primeros frailes que fueron a Cuacos y fundaron lo que después sería el Monasterio de Yuste.
La primitiva ermita era tan pequeña que dicen que solamente cabía en ella un hombre de rodillas. En el año 1.741 se construyó otra nueva y el día 10 de agosto se colocó el santo en el altar. Se realizó la obra con limosnas de sus devotos. Esta ermita se la llamaba San Miguel del Puente Trujillo, para diferenciarla de la de la Cruz Dorada.

Otra estaba en el antiguo barrio de San Miguel, el cual se situaría en el principio de la Avenida del Valle, saliendo desde la Puerta Talavera, esta ermita se llamó Ermita de San Miguel de la Cruz Dorada, para diferenciarla de la edificada sobre el cerro. En el año 1.810 los franceses la destruyeron. El capellán Barrio y Rufo (siglo XIX), dice que el todavía conoció al ultimo párroco de esta ermita, al que se le conocía como “señor La Serna”, aunque este capellán cuenta que en su tiempo la ermita ya no existía, y sus restos eran un establo de bueyes y en las paredes exteriores habían construido ocho o diez casas. En esta ermita estaba la cofradía de los Acernadados y limpios, la cual estaba bajo la advocación de San Miguel.
En el año 1582, el Cabildo mandó que se entregara a los religiosos de San Miguel la cruz donde fue crucificado san Dionisio. (Apuntes de B. Checa)

CONVENTO DE SAN MIGUEL
El primitivo convento de San Miguel de la Florida se fundó en el año 1.519, se emplazó en el sitio llamado de Valsoriano, a media legua de la ciudad, en la orilla izquierda del río Jerte. Se construyó con las limosnas que dieron los placentinos a los frailes franciscanos observantes. Permanecieron en este convento hasta el año 1.641.
Uno de los mecenas de este convento fue D. Fadrique de Zúñiga, nieto de D. Álvaro de Zúñiga, primer marqués de Mirabel.

El año 1.558 Doña Beatriz de Trejo fundó un hospital delante de la Puerta del Sol, al cual se le llamó “De la Cruz”, y se lo donó a estos frailes para su utilización. Ante la problemática de tener que ir y venir del convento al hospital y del hospital al convento, se acordó hacer un nuevo convento al lado del hospital, el cual se realizó en el año 1.641. La comunidad de frailes y donados se componía de unos 40 miembros, y el convento era casa de estudios, llegando a ser colegio para la provincia de San Gabriel (esta provincia es de los Franciscanos). De este convento solo quedan unos restos de edificaciones dentro del recinto que hoy se destina como aparcamiento privado en la plaza de San Pedro de Alcántara.
Se representa en la religion cristiana a San Miguel en su iconografía de diferentes formas, una, con una balanza en su mano, encargado de pesar las almas de lo hombres y valorar la dimensión de sus virtudes mortales en el momento de fallecer, para ser conducidos directamente al paraíso; o bien, en su defecto, al infierno, si los pecados pesan más; la otra visón de este arcángel consiste en una estampa guerrera, con coraza y escudo con cruz florlisada y armado con lanza o espada, en combate con el Diabio al que vencerá finalmente.

En las fotos que mostramos, pertenecen a los restos del convento de San Miguel de la Cruz Dorada, y al arcángel de San Miguel que se encuentra en el lateral de la catedral Vieja.

PEDRO LUNA REINA.- J.A. PAJUELO JIMENEZ

SEMBRANDO INQUIETUDES. A.C.P. PEDRO DE TREJO

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